efe. Sevilla
El Consejo Económico y Social de Andalucía (CES-A) advirtió ayer sobre la "vulnerabilidad" de la economía andaluza debido, entre otras causas, a su estructura empresarial y a la temporalidad y precariedad laboral, problemas que han influido en la repercusión de la crisis.
Así lo consideró ayer el presidente del CES-A, Joaquín Galán, en una rueda de prensa tras presentar al presidente andaluz, José Antonio Griñán, el Informe sobre la Situación Socioeconómica de Andalucía 2008, el noveno que realiza y que fue aprobado en junio por unanimidad.
Pese a alertar sobre las "debilidades y vulnerabilidad" de la economía andaluza y su "mala" evolución durante 2008, Galán cree que en 2009 hay datos que hacen "mantener la esperanza" en el futuro.
"Este año va ser malo, pero los datos que tenemos indican que la crisis cede y que Andalucía comenzará a recuperar la actividad económica", vaticinó.
El Informe de 2008 recoge datos ya conocidos como que la economía andaluza creció un 1%, un dato inferior al 1,2% de crecimiento nacional, un aumento que se sustentó esencialmente en el sector servicios que compensó el deterioro de la actividad industrial y, sobre todo, de la construcción, el más afectado, con un aportación negativa al crecimiento del PIB andaluz en seis décimas.
El tejido empresarial andaluz (522.815 empresas activas en enero de 2008) se incrementó un 21%, tres puntos porcentuales menos que en 2007. Además, la participación del tejido empresarial andaluz en el conjunto nacional situó a Andalucía en el tercer lugar, por detrás de Madrid y Cataluña, aunque resulta inferior a la que le corresponde por población, agrega el informe.
También refleja un incremento de la población activa en un 3,9% debido especialmente a los flujos migratorios, que representaron el 78% de la subida en el número de habitantes.
Empleo. En cuanto al mercado de trabajo, el estudio subraya que Andalucía fue una de las primeras comunidades en padecer los efectos de la crisis y en la que más intensa ha sido el pasado año la destrucción del empleo, lo que atribuye a la fuerte caída de la construcción. La negativa evolución de este sector ha supuesto un mayor crecimiento del paro entre los hombres que en las mujeres, lo que situó el numero de desempleados en 2008 en 3.833.300 personas.
El CES-A es partidario de fomentar la confianza de los empresarios para salir de la actual situación de crisis económica.