la opinión. Sevilla
La dirección federal del PSOE, a través de la secretaria de Organización, Leire Pajín, frenó ayer la posibilidad de celebrar a corto plazo un congreso extraordinario del PSOE andaluz que aborde la sustitución en la Secretaría General de Manuel Chaves por el presidente de la Junta, José Antonio Griñán.
Pajín, que mantuvo una reunión con el secretario de Organización del PSOE andaluz, Rafael Velasco, dejó muy claro que en los próximos siete meses "todas las fuerzas" del Gobierno y del PSOE estarán centradas en la presidencia europea, que España ostentará desde enero a junio próximos, y en tomar medidas para salir de la crisis.
Preguntada por la posibilidad de un congreso extraordinario en Andalucía, enfatizó que en los próximos meses el "objetivo no es otro que desarrollar estrategias" para sacar al país de la crisis económica. "El objetivo fundamental de los socialistas federales y andaluces es trabajar por y para los ciudadanos y eso es lo que nos ocupa", recalcó Pajín.
Después de alabar el relevo "ejemplar" en la Junta de Andalucía que demostró la "serenidad y la eficacia" con la que el partido afronta estas situaciones, atribuyó el "éxito" de este cambio a la "sintonía y la amistad inquebrantable" entre Chaves y Griñán.
Sobre el posible congreso extraordinario, se remitió a las declaraciones realizadas ayer por ambos dirigentes.
Contradicción. El vicepresidente tercero del Gobierno y secretario general de los socialistas andaluces, Manuel Chaves, remarcó que entre las preocupaciones actuales del PSOE-A no está el debate sobre si conviene o no convocar un congreso para que José Antonio Griñán le sustituya como líder del partido.
Griñán, por su parte, no descartó la celebración del mencionado cónclave y aseguró que se siente "absolutamente legitimado" dentro de la formación.
Lo que podría parecer una contradicción entre ambos mandatarios, tanto Chaves como Pajín aseguraron que no es tal. El vicepresidente tercero del Gobierno opinó que ambas manifestaciones son "perfectamente consecuentes" con las conclusiones extraídas de la reunión celebrada el pasado martes.
Así, Chaves expresó su rechazo a convocar un congreso extraordinario de forma inminente, pero dejó la "puerta abierta" a su celebración más adelante, "sea en 2011 ó 2012", al afirmar que "en el futuro el partido decidirá", mientras que Griñán mantuvo una posición "similar" al no fijar fecha para el cónclave y subrayar que "cuando sea el momento, se producirá el relevo".
Sobre este debate abierto, el presidente del PP andaluz, Javier Arenas, dijo que le produce "bochorno" porque supone "un insulto" al millón de parados andaluces. En declaraciones a los periodistas tras presentar en Sevilla la proposición de ley del PP sobre la Ley del Trabajo Autónomo, Arenas destacó que "los andaluces no se merecen un presidente que no tiene apoyo ni en Andalucía ni en Madrid", y añadió que a Griñán "no le merece la pena este ridículo en el final de su carrera política".