LA OPINIÓN
El Gobierno volvió ayer en la rueda de prensa del Consejo de Ministros a entrar de lleno para agitar la bronca abierta entre la Junta y el PP con el dato del déficit de Andalucía para 2011. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, y el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, acusaron al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, y a la consejera de Hacienda, Carmen Martínez Aguayo, de actuar con poca seriedad en este asunto y señalaron que su «desencuentro» confirma que hay «motivos de preocupación». Griñán negó ayer tal discrepancia y la Junta insiste en que aún no hay ningún dato oficial.
Tras el Consejo de Ministros, Montoro aseveró que es «poco serio» que un presidente autonómico sea «corregido», en alusión a que Aguayo elevó el déficit hasta cerca del 3% del PIB después de que un día antes, en el Parlamento, el presidente lo situara en el entorno del 1,4%. A su juicio, esa actuación es la que «perjudica» la imagen de Andalucía.
Montoro insistió en que es «poco serio producir ese tipo de polémicas en unas circunstancias como las que estamos atravesando».
Por su parte, la vicepresidenta señaló que ese «desencuentro» entre la consejera y el presidente pone de manifiesto que, como afirmó la semana pasada en la rueda de prensa posterior al anterior Consejo de Ministros, hay «motivos de preocupación» ante un «incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria por parte de Andalucía». «Reclamamos más seriedad», concluyó la portavoz.
Montoro recordó que la próxima semana él mismo mantendrá un encuentro con Aguayo y el consejero de Economía, Antonio Ávila, en el que «intercambiarán» sus puntos de vista sobre la situación. La reunión ya estaba programada «desde hace días».
La polémica sigue abierta. Estalló hace justo una semana cuando la vicepresidenta Saénz de Santamaría mostró «gran preocupación» por el estado de las cuentas andaluzas, después de que circulara una orden de la Intervención General de Hacienda ordenando suspender y posponer el pago de facturas.
La Junta asegura que es un método contable normal, que se ha hecho también en Madrid o Galicia, para poder cerrar el ejercicio. El PP habló de «suspensión de pagos» y así lo dejó escrito Javier Arenas en su cuenta de Twitter.
A partir de ahí Arenas y el presidente andaluz José Antonio Griñán tuvieron un duro enfrentamiento en el Parlamento. La Junta considera «insólito» y «muy grave» que se siembren dudas sobre la solvencia de la comunidad, que tiene datos de endeudamiento dentro de la media, y acusa al Gobierno y al PP de «mentir» con fines electorales ante las autonómicas.
«Cortina de humo»
El presidente de la Junta acusó al líder del PP andaluz de «generar confusión» en torno al déficit para «correr una cortina de humo» sobre la «falta de lealtad institucional» mostrada por el Gobierno central con la comunidad. «El PP tiene miedo de que Arenas se enfrente conmigo», señaló.
Griñán señaló que las manifestaciones de la consejera de Hacienda «coinciden plenamente» con el dato de déficit avanzado por él en el Parlamento. «El déficit rebasará el objetivo que se ha fijado en el 1,3% y será de la media», indicó para, a continuación, remarcar que es «absolutamente falso» que él aportara una cifra «distinta» a la de Aguayo, que la situó en el 3%.
Para Griñán, Sáenz de Santamaría «mintió y creó alarma social». Aguayo también negó discrepancias y recordó al Gobierno que «hay otras comunidades con problemas», por ejemplo Valencia. Confió en que la cita con Montoro sirva para zanjar este «penoso asunto».