Ignacio A. Castillo / Agencias
La Junta de Andalucía también llevará al Gobierno a los tribunales si mantiene adelante su intención de obligar a liberalizar los horarios comerciales en las zonas turísticas de catorce ciudades españolas, entre ellas Málaga, Sevilla, Córdoba y Granada, para que las tiendas abran los domingos y festivos. El consejero de Turismo y Comercio, Rafael Rodríguez, anunció ayer la intención del Gobierno andaluz de recurrir ante el Constitucional (TC) el Real Decreto Ley de medidas urgentes de liberalización en materia de horarios comerciales, que prevé además incrementar de 72 a 90 las horas semanales de apertura y de ocho a diez el mínimo de festivos autorizados.
Rodríguez insistió en su rechazo a esta medidas, que fueron anunciadas el lunes por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García-Legaz. En su opinión, abrir todos los días de la semana tendrá un «impacto negativo» sobre el pequeño comercio y sobre el empleo, y cuestionó que el Ejecutivo central pueda aprobar esta norma por decreto-ley según la jurisprudencia del propio TC, así que, añadió, «si el Gobierno lo intenta hacer a través de Decreto-Ley, lo está haciendo a sabiendas de que es anticonstitucional».
La propuesta del Ejecutivo central recoge un incremento del número de horas de apertura semanal en días laborables de 72 a 90 y de los domingos y festivos autorizados de ocho a 16, pudiendo reducirse la cifra hasta un mínimo de diez. Además, recoge nuevos requisitos para declarar Zonas de Gran Afluencia Turística a afectos de horarios, que tendrían que ser definidas por los ayuntamientos antes de final de año.
En Andalucía ya existe libertad horaria para los establecimientos comerciales de menos de 200 metros cuadrados, en virtud de la Ley de Comercio Interior. Es decir, que según Rodríguez, el 99,5% de las tiendas «pueden abrir cualquier día del año, a cualquier hora, y cualquier semana, y si no lo hacen es porque probablemente no les sea rentable». «Por tanto, no es verdad que en la zona de la Mezquita de Córdoba o Santa Cruz en Sevilla no se pueda abrir un domingo por la tarde o al mediodía, porque con la legislación actual es absolutamente posible».
El consejero estima que esta medida del PP «solo beneficia a las grandes multinacionales del comercio, y es un ejemplo evidente e inaceptable de cómo el Gobierno Popular legisla al dictado de las grandes multinacionales».
IU en el Ayuntamiento de Málaga también está en contra de la liberalización de horarios comerciales. El portavoz, Pedro Moreno Brenes, considera que esta medida «supondrá la puntilla para el empleo y las pymes». Moreno Brenes incidió en que «el pequeño y mediano comercio es el que genera empleo en el sector», y advirtió de que «no podría afrontar una medida que da facilidades a su directa competencia, las grandes superficies».
Según el concejal de IU, «lo que el Gobierno central pretende ahora es imponer al sector comercial de Málaga una medida que les va a perjudicar».
«Potenciará la vida turística de Málaga». El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, insiste en que abrir todos los días «potenciará la vida turística de la ciudad». No obstante, aunque defiende la propuesta del Gobierno central, pide que antes de aprobarla exista un consenso con los comerciantes. El regidor sostiene que la liberalización horaria es «un camino que hay que explorar pero con sentido común», aplicándole a aquellas zonas donde encaje, es decir, a las que el Ayuntamiento considera de gran afluencia de turistas. Pese a todo, precisó ayer que «la libertad de horario la tiene el pequeño comerciante», sector que, sin embargo, ya ha mostrado su rechazo a esta liberalización de horarios comerciales prevista por el Gobierno para zonas turísticas.