JUANJO ZAYAS
Los vecinos de la Cala del Moral disponen desde ayer de un nuevo centro de salud, pero piden que tenga un mayor número de profesionales sanitarios. Ya han comenzado a funcionar las nuevas instalaciones, que tienen una superficie de cerca de 1.947 metros cuadrados y un total de 14 consultas. Sustituyen al antiguo consultorio médico, que se destinará a los servicios de atención temprana que presta la asociación Amirax.
«Creo que hace falta más personal, acorde con el espacio con el que cuentan ahora», señala Sonia Díaz, una usuaria, tras salir del edificio. Y es que la superficie actual es trece veces superior a la del antiguo local, lo que impedía la contratación de más sanitarios. «Es un centro mucho más grande, ya que el otro que teníamos era tercermundista. Permite que pueda contar con más médicos, algo que era imposible en el otro consultorio», destacaba otro vecino, Manuel Ferrer, tras visitar el inmueble.
En el centro trabajan actualmente cuatro médicos de familia, un pediatra, tres enfermeras y tres profesionales de atención a la ciudadanía. Sin embargo, para los sindicatos esta cantidad es insuficiente para atender la demanda de la población actual, por lo que solicitan que se complete con un mínimo de dos médicos más, un pediatra, dos enfermeros y un auxiliar de enfermería.
La ratio admitida por el Servicio Andaluz de Salud se fija en unos 1.500 pacientes, mientras que en la localidad rinconera se establece en casi los 2.000 usuarios por médico. Y esto sin tener en cuenta que la población se incrementa notablemente en verano.
Además, el sindicato CSIF señala que no se ha contratado el auxiliar administrativo que fue anunciado por representantes de la Delegación de Salud durante su visita al centro el pasado 30 de enero, así como que el nuevo auxiliar de enfermería con el que cuentan es compartido con otro centro de salud.
Las instalaciones, que permitirán atender a unos 10.000 usuarios, incorporan en su cartera de servicios educación maternal, consulta médica de psiquiatría, cirugía menor y planificación familiar. Los trabajos de construcción concluyeron hace veinte meses, sin embargo no ha sido hasta ahora cuando ha podido abrir sus puertas, al contar con el equipamiento necesario.