INPE

La deforestación en la Amazonía brasileña se reduce tras meses de aumento

29.07.2008 | 19:25

La Amazonía brasileña perdió en junio 870 kilómetros cuadrados de cobertura vegetal, un 20 por ciento menos que en mayo, lo que indica que la deforestación del mayor pulmón del mundo comenzó a ceder tras varios meses en aumento, informó hoy el Gobierno.

El área de selva tropical devastada en junio, equivalente a algo más que la superficie de la isla de Lanzarote, fue calculada por el estatal Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales (INPE) con base en imágenes de satélite.

Según el INPE, el área desforestada el mes pasado fue inferior a la de mayo último (1.096 kilómetros cuadrados) y bajó un 37,8 por ciento en relación a junio de 2007 (1.398 kilómetros cuadrados).

Esa reducción puede ser aún mayor debido a que la visibilidad de la selva desde los satélites utilizados por el INPE fue muy superior en junio y permitió identificar un mayor número de áreas devastadas.

El INPE usa el sistema de Detección de Deforestación en Tiempo Real (Deter), que ofrece informaciones de forma rápida pero cuya medición es afectada por la nubosidad.

El índice de nubosidad en la Amazonía el mes pasado fue del 28 por ciento, mientras que en mayo alcanzó el 46 por ciento y en junio del 2007 fue del 43 por ciento.

El Gobierno brasileño había recibido en los últimos meses presiones de grupos ecologistas debido al aumento de la destrucción de la selva en los primeros meses del año.

Brasil consiguió reducir en casi un 50 por ciento el índice de deforestación entre julio de 2004 y junio de 2007, pero a partir de entonces el área desforestada comenzó a crecer.

El sistema utilizado por el INPE permite identificar polígonos de zonas devastadas con áreas superiores a las 25 hectáreas, pero no es totalmente preciso debido a que carece de visibilidad en áreas cubiertas por nubes.

Las imágenes utilizadas proceden del satélite estadounidense Landsat y de los dos satélites Cbers, desarrollados, lanzados y operados conjuntamente por Brasil y China.

El caída de la deforestación mostró que finalmente comenzaron a tener efecto las medidas adoptadas por el Gobierno brasileño este año para frenar el aumento de la devastación en la Amazonía.

Para detener la acción de madereros, agricultores y colonos, Brasil puso en marcha en febrero la llamada "Operación Arco del Fuego", que prevé acciones represivas en los municipios amazónicos en que más avanza la tala de árboles.

El Gobierno también anunció a comienzos de año medidas para embargar propiedades rurales en las que se registren talas ilegales y restringir los créditos de bancos privados y públicos a haciendas o empresas acusadas de ese delito.

El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) calcula que la Amazonía brasileña ha perdido casi el 18 por ciento de sus siete millones de kilómetros cuadrados.

Enlaces recomendados: Premios Cine