EFE
Alberto González ha precisado que, además de los controles permanentes del Consejo de Seguridad Nuclear, la central ha pasado al menos cinco exámenes voluntarios del Organismo Internacional de Energía Atómica, en todos los casos con resultados favorables.
El representante de los trabajadores de la instalación nuclear burgalesa ha asegurado que es "comprensible y lógico" que si el Consejo de Seguridad Nuclear realiza un informe negativo a la petición de prórroga de vida útil de Garoña, la planta se tenga que cerrar.
Sin embargo, ha insistido en que por la misma razón un informe técnico favorable debería suponer la concesión de la prórroga por parte del Gobierno.
En este sentido, pide a los miembros del Gobierno que sean "sensibles" a la cuestión del empleo, porque hay unas mil familias que dependen directa o indirectamente de la actividad de la central nuclear.
El pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) tiene hasta mañana para emitir un informe que bien determine el cierre definitivo de esta central nuclear o que aconseje prorrogar -como ha pedido el titular de la instalación- su funcionamiento.