EUROPA PRESS
La administración concursal de Clesa, propietaria entre otros del hotel Cervantes de Torremolinos, ha trasladado a los representantes de los trabajadores que la empresa no dispone «a día de hoy» de medios económicos suficientes para hacer frente al pago de las indemnizaciones que se le adeuda a la plantilla, por importe de unos 12 millones de euros, según informaron fuentes sindicales.
Para conseguir ingresos, los administradores han mantenido contactos con un interesado en la compra del hotel Cervantes, uno de los activos que adquirió la láctea a sociedades de Nueva Rumasa pese a no estar relacionado con su actividad ordinaria.
Igualmente, entre los proyectos de enajenación de bienes y derechos durante la fase común del concurso, también tienen abierto el proceso de venta de la fábrica de Clesa en Caldas de Reis (Pontevedra).
Representantes de los trabajadores se entrevistaron con el juez y con la administración concursal para abordar el abono de las indemnizaciones pendientes y han reclamado un recargo del 4% por demora sobre el capital adeudado, que ha sido aceptado. Las expectativas actuales de ingresos de la administración concursal se centran en la venta del hotel y de la planta de Galicia, después de que opciones como la venta de acciones de Cacaolay hayan fracasado.