MIGUEL FERRARY
Repsol tiene previsto iniciar en 2013 los sondeos en el lecho marino para buscar posibles yacimientos de gas que puedan ser explotados con fines comerciales, frente a la costa de Mijas y Fuengirola, según un portavoz de la compañía, que explica que durante este año se completarán los estudios que determinen las mejores zonas a explorar.
Repsol, a través de su sociedad Ripsa, tiene la concesión de sondeo en cuatro zonas frente al litoral malagueño en colaboración con Gas Natural, que opera mediante Petroleum Oil&Gas. Conocidos con el nombre clave de Siroco, las concesiones se sitúan frente a las costas de Mijas, Fuengirola, Benalmádena, Torremolinos, Málaga y Rincón de la Victoria, fundamentalmente, con una extensión total de 220.544 hectáreas.
No obstante, los sondeos sólo se realizarán en una de las cuatro –Siroco D–, con una extensión de 13.784 hectáreas frente a Mijas y Fuengirola, que es donde parece que pueden encontrar algún yacimiento y donde Repsol, a través de Ripsa, tiene permiso de exploración hasta febrero de 2014.
La decisión de iniciar los sondeos se tomará a finales de este año y una vez que se completen los trabajos para determinar los lugares más adecuados para hacer el último estudio. Antes, se realizaron las llamadas «campañas sísmicas», que consisten en explorar el fondo marino mediante unas ondas que permiten estimar la existencia de posibles bolsas bajo el lecho.
Los trabajos actuales, una vez procesados los datos de las campañas sísmicas, se basan en el estudio de la cartografía submarina y comprobar si existen estructuras geológicas similares que puedan indicar la existencia de posibles bolsas de gas.
Los sondeos marcan el paso final para obtener datos definitivos sobre la existencia de posibles yacimientos. Estos sondeos, que se realizarán a lo largo de 2013, se acometerán mediante una plataforma móvil que se irá desplazado por las zonas a explorar. Un portavoz de Repsol aclara que los trabajos suelen durar unos 60 días por cada cuadrícula en la que se trabaje.
El resultado de estos trabajos es el que determinará si existen bolsas de gas suficientes como para justificar la inversión necesaria para su extracción, una actividad que el Gobierno ha ratificado como estratégica por la dependencia energética que tiene España de las importaciones. Esto descarta posibles moratorias ante el miedo a que tengan impacto en el turismo.
Litoral oriental. Las concesiones Siroco no son las únicas que afectan al litoral malagueño, ya que toda la parte oriental, incluida la costa tropical granadina, tiene las concesiones de investigación denominadas Chinook, que en este caso han sido otorgadas a la canadiense CNWL.
Esta empresa tiene autorización para realizar exploraciones en 150.000 hectáreas de lecho marino entre Vélez Málaga y Motril. El inicio de las campañas sísmicas, que es el primer paso, está a la espera de recibir el permiso oficial del Gobierno para comenzar los trabajos.
Industria reitera que continuarán las prospecciones. El Ministerio de Industria considera de interés estratégico para España la búsqueda de hidrocarburos y su nuevo titular, José Manuel Soria López, está dispuesto a apoyar las prospecciones en todo el territorio nacional. Un portavoz del ministerio aseguró que no existe por parte del ministro «ninguna» posición diferente en razón de si las prospecciones se sitúan en la Costa del Sol, el Golfo de Valencia o Canarias —los tres puntos calientes en la búsqueda de petróleo en España—.
El ministro José Manuel Soria, en una intervención en el Congreso, aseguró que en materia de hidrocarburos y «para un país como España, con una fuerte dependencia de hidrocarburos del exterior, la estrategia de abastecimiento se debe basar en el aprovechamiento que las nuevas tecnologías disponibles permiten de yacimientos que hoy están sin explotar...».
«En este contexto –añadió el ministro–, las actividades de prospección de hidrocarburos tienen un interés estratégico y económico evidente. En consecuencia, siempre que se respeten los requisitos legales, técnicos y medioambientales, este departamento apoyará la prospección de nuestros recursos de una manera sostenible como refuerzo de la seguridad en el suministro». Las afirmaciones, en las que no cita proyectos de exploración concretos, deja clara la intención de no paralizarlos. (J. Sierra)