JESÚS ZOTANO / ROCÍO CAÑADA
«Lo que han hecho es un auténtico error. Y los resultados se ven». El cantante Javier Ojeda lamenta que el Área de Juventud del Ayuntamiento de Málaga haya trasladado la celebración de las finales del concurso Málaga Crea Rock del auditorio Eduardo Ocón (en el Paseo del Parque), a la Caseta de la Juventud de la Feria. El descontento generalizado por la gestión de la iniciativa municipal, cuya razón de ser no es otra que promocionar la música emergente, tanto a nivel local como andaluz, es más que constatable y posee muchos frentes.
La gran mayoría de los consultados –grupos participantes, músicos veteranos y aficionados– están poco o nada contentos con el rumbo que desde hace años está tomando el concurso. Las bandas que participan se lamentan de una nefasta organización y los aficionados aseguran que han dejado de acudir a la cita desde que ésta abandonó el Ocón.
Caseta de la Juventud
Desde hace dos años, las finales del Málaga Crea Rock se celebran en Cortijo de Torres durante los días de Feria. De hecho, estas actuaciones suponen el grueso del programa de dicho escenario, al que han dejado de acudir bandas con una trayectoria consolidada. El director del Área de Juventud, Javier Gutiérrez del Álamo –que lleva dos meses en el cargo–, sostiene que el cambio responde a la petición de las bandas participantes, que «quieren tocar en la Feria». Ojeda no piensa lo mismo: «Tienen un espacio que ocupar y no saben qué hacer», apunta.
La ausencia de un cabeza de cartel que sirva de reclamo ha convertido las actuaciones de la Juventud en un mal trago para los artistas noveles. «Tocar en la Caseta de la Juventud está muy bien, pero no es lo mismo tocar con otros grupos que nadie conoce que con un cabeza de cartel que atrae al público». Lo dice Pablo Garrido, cantante de Tom Cary, banda ganadora del certamen en 2006. Kiko Moya, músico de Free Soul Band y miembro del jurado en la pasada edición, piensa del mismo modo: «Te dan ganas de llorar. Hay un pedazo de escenario, una iluminación espectacular y... 50 personas de público. Se han cargado dos espacios: el Ocón y la Caseta de la Juventud, que era un gran atractivo de la Feria y que ya no lo es».
El Área de Juventud presenta unas cuentas muy distintas. Los datos «oficiales» aseguran que el público asistente durante la pasada Feria a la caseta –que posee una capacidad para 5.000 personas– osciló entre las 1.000 personas del primer día (lunes 15 de agosto), destinado a la modalidad de metal, y las 2.500 del jueves 18, día dedicado al pop-rock. Esa noche actuó el grupo cordobés Fat Snails. Su cantante, Rafael Ramos, afirma que durante la actuación de su banda habría unas 100 personas y que a lo largo de toda la velada, el espacio municipal no llegó a congregar a la vez a más de 300 personas.
Gutiérrez del Álamo, que confesó a este periódico que el año que viene se volverán a celebrar las finales en la caseta de Cortijo de Torres, asegura que «la Feria es el sitio adecuado para el concurso». «En el Eduardo Ocón no había gran púbico», sostiene. El cantante de Danza Invisible no opina igual. «La Caseta de la Juventud se ha convertido en una especie de semigueto al que sólo van los amigos de los grupos», dice Javier Ojeda.
Promoción
¿Para qué sirve el Málaga Crea Rock? «Para nada», asegura Roberto Cantero, integrante del grupo malagueño con mayor repercusión en la actualidad: Chambao. Cantero era miembro de Fulano, formación que resultó ganadora del concurso en 2003. «Ganar el Málaga Crea no le sirvió de nada al grupo», confiesa.
Las palabras de Tony Raymon, guitarrista de Trifulca –grupo vencedor en la modalidad de metal en 2010–, inciden en el mismo asunto: la mínima difusión que reciben los conjuntos ganadores. «Te usan, y si tienes la suerte de ganar, te llevas 2.000 euros [dotación en metálico del galardón]. Pero si no, nada. No entendemos por qué no se preocupan en promocionar a los grupos», se lamenta.
Organización
«El Málaga Crea Rock es un claro reflejo de cómo gestionan los políticos de la ciudad. Es una pena que lo primero que experimente un grupo emergente en Málaga sea el trato que se da en este certamen. No me extraña que a muchos se les quite las ganas de seguir en la música. Es muy triste», señala Pablo Garrido.
Las quejas sobre la organización del Málaga Crea Rock son incontables. Fernando Mata, batería de Malos Stratos, banda finalista en la pasada edición, asegura que el sonido deja «bastante que desear»; que «los técnicos parecían estar de vacaciones»; que no se les informó de que eran «necesarios unos pases específicos para pasar al recinto ferial» y que el grupo que resultó ganador, Plastic Frostik Machine, estuvo sobre el escenario «casi el doble de tiempo del que señalan las normas». Por su parte, los componentes de Trifulca lo tienen claro: «A pesar de haber ganado, no nos volveríamos a presentar. Se nos han quitado las ganas por completo».
Categorías
En la edición del 2010, se llevó a cabo un cambio del planteamiento del concurso, pasando de tener una única modalidad a establecer cinco (pop-rock, nuevas tendencias, fusión, hip-hop y metal), con «el fin de homogeneizar los diferentes estilos musicales y valorar dichos estilos por jurados más especializados», según la organización.
La queja de los músicos participantes al respecto parece razonable: ¿Por qué se ofrece el mismo premio de 2.000 euros cuando a una categoría acuden cuatro bandas, como es el caso de nuevas tendencias, mientras que a otras se presentan 40 grupos, como pasa en el apartado de pop-rock? «Es algo que estamos estudiando cambiar», sostiene Gutiérrez del Álamo.
Grabaciones
Además de la compensación económica, a los ganadores del certamen se les brinda la oportunidad de grabar dos canciones para incluirlos en un cedé promocional del concurso. En el reportaje Málaga Crea Rock: ¿trampolín o trampa?, publicado en La Opinión el pasado 5 de septiembre, varias de las bandas vencedoras en 2010 se quejaban de que no habían realizado la grabación de sus composiciones.
El director del Área de Juventud confiesa que el disco de los ganadores de 2010 se editó con temas que los grupos ya tenían grabados y que se editará uno nuevo con las nuevas grabaciones. Es decir: el Málaga Crea Rock de 2010 contará, pese a la crisis, dos discos promocionales.
Antonio Crash, guitarrista de Icarus Crash (banda ganadora en la categoría pop-rock en 2010), asegura: «Al día siguiente de publicarse el reportaje llamaron a nuestro bajista para decirle que íbamos a grabar. Anteriormente, ni el Área de Juventud ni el técnico de grabación ni nadie de la organización nos llamó para ello».
Pablo Garrido, de Tom Cary, reflexiona sobre el asunto: «En Málaga nadie quiere hablar de esto porque te llaman la atención y te amedrantan diciéndote que no tocas más con el Ayuntamiento. Son unos cutres».