ALEJANDRA GUILLÉN
En los últimos cuatro años ha sido siempre una velada mágica para todos. Pero la popular Noche en Blanco, gran fiesta del arte y la cultura participativa, que llenaba de propuestas contemporáneas todos los rincones de la capital malagueña, se ha quedado sin blanca. Los temidos recortes económicos han asaltado con fuerza el presupuesto de la quinta edición de esta joven pero emblemática iniciativa cultural impulsada por el Área de Cultura del Ayuntamiento.
Y es que las cuentas no salen ante una situación de grave crisis económica por mucho que se recurra a la calculadora. Unos 200.000 euros fue el montante total que se gastó en la pasada edición de La Noche en Blanco, que se celebró el 14 de mayo de 2011 con la transparencia como hilo conductor. De esta jugosa cantidad, unos 110.000 euros procedían de las dos empresas patrocinadoras del evento, Gas Natural y Unicaja, mientras que el Consistorio malagueño aportaba el resto, alrededor de 90.000 euros.
Pero este 2012 se ha presentado raquítico para las expectativas de esta velada cultural por varias razones. La primera ha sido la salida de Gas Natural y Unicaja del organigrama patrocinador, lo que supone, por tanto, la pérdida de su participación económica. La segunda, el tijeretazo del Ayuntamiento, que ha disminuido en un 50 por ciento su aportación de 2011.
De esta forma, la partida total que se destinará a la puesta en marcha de la quinta Noche en Blanco ha quedado reducida a tan sólo 45.000 euros, más de un 75 por ciento menos que la pasada edición.
El concejal de Cultura, Damián Caneda, aseguró que esta importante disminución del presupuesto responde a una «adaptación a los tiempos de crisis». «Estos ajustes no afectarán a la calidad de la oferta de esta actividad, que ya se está preparando. Estamos trabajando para mantener un programa de actividades completo. Para ello estamos recabando participación para poder adaptarnos a este presupuesto», agregó Caneda, que señaló que este recorte obligará a suprimir las actividades creadas desde fuera de Málaga y también repercutirá en la oferta musical, con una disminución del número de conciertos.
El tijeretazo municipal también ha alcanzado a la duración de la cita, que para la próxima edición tendrá una hora menos (seis en total). Esta recortadísima quinta edición tendrá lugar el próximo 12 de mayo, desde las 8 de la tarde hasta las 2 de la madrugada. «Según las estadísticas con las que cuenta el Área de Cultura, la última hora, la que ahora se suprime y que va entre las 2 y las 3 de la madrugada, ha sido la de menor afluencia de público, en los últimos años. Con la eliminación se esta última hora, se realiza un recorte económico en la zona horaria menos sensible», argumenta el concejal de Cultura.