ALBERTO GARCÍA SALEH
Juan Tamatiz es uno de los magos fundamentales de nuestro país, el hombre que gracias a su simpatía y su cercanía consiguió llevar el ilusionismo a todo tipo de públicos. Y tras décadas de trabajo, sigue empeñado en continuar con sus proezas.
¿Cree usted que hace falta mucha magia para cambiar la economía de este país?
Bueno, haría falta verdadera magia. Pero yo creo que el arte y la realidad están en campos muy distintos.
El humor es fundamental en sus espectáculos.
Más que el humor, la alegría, porque yo humor no hago porque no soy cómico, no sé contar chistes. Una vez intenté contar uno y nadie se rió.
Pero a usted se le conoce como mago y humorista.
Bueno, eso es una forma de entenderlo, pero más que nada lo que pasa es que yo lo hago todo con alegría, y tengo una satisfacción personal porque disfruto mucho con esto y trato de transmitirlo. Nosotros trabajamos mucho fuera de España. Hemos venido estos días de Colombia y Argentina, el mes pasado de París y de Hong Kong y, en todos estos países, si cuentas un chiste que no tienen que ver con el humor y la verbalidad, es un desastre. En mi caso, es simplemente que das un salto de alegría y eso lo comprende todo el mundo, pero yo no lo considero humor.
¿Cómo se las arregla para modificar el guión sobre la marcha a razón de las reacciones de los espectadores?
En que parto de la idea de que las novedades de mis actuaciones casi siempre surgen el mismo día del espectáculo y en el mismo momento de la actuación, porque los espectadores también intervienen, actúan, colaboran y controlan. De este modo, yo tengo, sobre la marcha, que inventar, y por eso esta es la parte más jazzística del espectáculo. Suceden momentos muy divertidos que a lo mejor no los puedo repetir otro día porque a veces no se vuelven a dar esa mismas circunstancias.
¿Y qué tanto por ciento hay de improvisación en sus montajes?
Eso depende del día, pero siempre hay algo que cambiar, completar o variar. Yo espero que el espectador me diga el verde y luego me dice el amarillo, ¿y ahora qué hago?, y ahí está el verdadero arte, lo que supone ponerme a prueba todas las noches.
¿Mantiene la misma emoción que el primer día?
Por supuesto. Además, yo todavía soy muy jovencillo, tengo 69 años. Yo he calculado retirarme cuando esté un poco cansado, dentro de 30 años, porque tengo la misma alegría que cuando comencé.
¿Existe algún espectador complicado, señor Tamariz?
No lo hay. Hay espectadores muy entregados, y hay algunos que todavía no se quieren dar la oportunidad a sí mismos de sentir la ilusión de creer, y están un poco pensando cuando me ven «pero eso está en la manga». Suele pasar mucho en niños que dicen «no, eso está guardado». Pero, luego, a veces es lo contrario, y los más desconfiados son los adultos.
¿Cómo es su nuevo espectáculo?
on casi dos horas en las que, primero, hay una parte de música en la que el grupo Mango Beach hace un set de jazz para que la gente entre al teatro sintiendo, con una música que componen mi hija y su compañero. Luego empieza el espectáculo de magia y hay un absoluto caos, porque yo llevo todo dentro de un estuche de violín para seis horas y hago hora y media u hora y tres cuartos. Lo que pasa es que todo se me va ocurriendo, sin ningún orden o concierto, sino al dictado de las sensaciones, de la relación con el público y de lo que uno quiere contar ese día.
También creo que además actúan otros magos e ilusionistas, aparte de usted.
Sí, está Manuel Vera que va a hacer una cosa de manipulación escénica, casi como un estreno, y que es precioso escenográficamente. Vera utiliza los diez dedos, hace aparecer y desaparecer bolas por el aire, y son unos minutos muy llamativos visualmente hablando. Luego está Consuelo Lorgia, que hace un efecto de telepatía, ya que adivina lo que todo el mundo está pensando, y algunos se aterran, porque están pensando cosas terribles. Y también hay una sesión de espiritismo donde vienen los espíritus para mover objetos y hacer volar las mesas. Finalmente viene todo lo que yo hago con las cartas, que son los últimos veinte minutos del show.