DANIEL HERRERA
El pasado año, la matadora de toros malagueña entraba en el último cartel de la Temporada Grande en la Monumental Plaza México, y lo solventaba con un gran triunfo. Las dos orejas paseadas del primero de su lote le hacían salir en voladas de la plaza más grande del mundo, y sin duda la más importante del continente americano. Además, cosechaba importantes premios en el conjunto de la programación de este coso, como el de la Mejor Estocada.
Las dificultades de esta profesión, acrecentada por ser mujer en un mundo dominado desde sus orígenes por los hombres, hicieron que si bien ese éxito tuvo su eco en determinadas plazas azteca; no se reflejara en un mayor número de contratos en su regreso a Málaga. Sólo una corrida de toros en la Feria de Málaga, en festejo mixto, nocturno y con nulas posibilidades ganaderas, fue el balance de la temporada española.
Con estas, Mari Paz Vega volvió a hacer las maletas para regresar a México, donde esperaba una repetición en el coso de la Avenida de Insurgentes en las primeras fechas de esta nueva Temporada Grande. Pero han pasado los carteles y, como ya lo sucediera en 2011, todo apunta a que será la encargada de cerrar la edición de este año.
A falta de confirmación por parte de empresa comandada por Rafael Herrerías, el próximo 4 de marzo estará anunciada la torera paleña junto a otras dos mujeres: Hilda Tenorio y Lupita López. El mismo cartel del pasado año, en la que era la alternativa de la segunda de ellas. Las reses podrían pertenecer a la ganadería de Jesús Cabrera; mientras que también existe la posibilidad de que abra el cartel la rejoneadora portuguesa Ana Batista, que ya tuvo una lucida actuación en este coso hace unas semanas.
Como ya ocurriera el pasado año, desde el entorno de la torera su espera un nuevo triunfo en la Monumental Plaza México para relanzar una campaña americana que este año está resultando especialmente complicada por la cantidad de figuras españolas que se encuentran por esas tierras y que cierran puertas a toreros más modestos, como es el caso de Mari Paz Vega.