Cantautor

"Me preguntan siempre más por mi posición política que por mi arte, y me resulta desalentador"

Su nuevo disco lo ha titulado 'Renacimiento' pero, en realidad, Pablo Milanés ha experimentado varios renacimientos en sus últimos años

27.07.2015 | 02:30

Tardó un lustro en grabar su más reciente repertorio, en resucitar discográficamente, y, sobre todo, hace unos años pudo sobrevivir gracias al hígado que le fue trasplantado de su esposa, Nancy. El cantautor cubano prefiere hablar ya de seres humanos que de seres políticos, como demuestra en esta entrevista a propósito de su concierto, mañana, en el Teatro Cervantes

«Los trovadores deben crear una especie de resistencia», asegura Pablo Milanés cuando se le pregunta por la merma en la calidad musical y poética de la canción actual. Ése es el empeño en el que lleva décadas, como compositor –su repertorio es uno de los más reverenciados en el ramo de los cantautores– y también como gestor –su fundación es un vivero de talentos y un recuerdo de aquellas formas culturales que habían quedado en el olvido–. Milanés sigue a lo suyo, convencido de que el mundo sería una catástrofe si en él no sonara música de calidad.

De Renacimiento me quedo con una historia personal de fondo, la de la donación de riñón de su esposa. Comenta usted que no fue la única candidata, ni mucho menos que se ofreció a hacerlo. Eso debe de reconciliarlo a uno consigo mismo, debe de servir para que uno piense: «Pues no lo he debido de hacer muy mal en esta vida si estoy rodeado de gente que daría tanto por mí», ¿no cree?
Exactamente. Siempre tuve el apoyo incondicional de todos mis hijos pero la gran voluntad de mi mujer hizo que tomásemos la decisión de esa manera y fue un proyecto de los dos: vivir juntos.

Vayamos a la música. ¿Cómo dialogan músicas aparentemente tan distantes entre sí como el barroco con los géneros más propiamente cubanos?
Por la gran calidad de ambas. Además existen denominadores comunes y cuando se trata de música de calidad no interfieren; al contrario, se complementan.

En diversas entrevistas se manifiesta con amargura sobre la situación musical actual y especialmente en Cuba. De hecho, ha llegado a decir: «Parece que en Cuba ya no hay lugar para esta música». ¿Es tan así? 
Quizás porque, siguiendo una tendencia global, también estos géneros tradicionales y con un carga poética y social tan grande están siendo marginados por otro tipo de músicas más comerciales. Los trovadores deben crear una especie de resistencia.

La canción latinoamericana siempre puso en su sitio a la palabra y ha dejado para la cultura y el inconsciente colectivo un buen puñado de historias y de versos que han exprimido las posibilidades del español. ¿Sigue siendo así, o hay pereza poética en Latinoamérica? ¿Qué piensa usted cuando escucha una letra de, por ejemplo, un reggaeton?
Creo que hay muchos buenos poetas que no se escuchan, que no trascienden y no se cantan. Realmente el elemento literario es esencial en una canción pero se sufre lo mismo que a otros niveles donde lo comercial y lo fácil llega antes y cala con rapidez en los grandes públicos. Es una cadena: si el número de lectores desciende, bajan también las posibilidades de entender la poesía.

¿Qué ha quedado y quedará de la Nueva Trova Cubana? ¿Cuál cree que será su legado?
La Nueva Trova es una fase más de la gran tradición trovadoresca de mi país y ha dejado un legado destacable en número de artistas y en una calidad en sus composiciones.

Inevitable preguntarle por el futuro inmediato de su país y sus relaciones con los EEUU. Desde aquí, España, las visiones que nos llegan son contradictorias: de un lado, vemos la esperanza de todos aquellos que creen que significará una apertura al mundo; de otro, se muestra una ilusión escasa, y se afirma que se trata simplemente de un cambio de estrategia de EEUU para «destruir el sistema político de Cuba». ¿Cuál es su mirada particular sobre este asunto?
Realmente estoy un poco cansado de este tipo de cuestiones. Trato de vivir al margen porque son procesos políticos inevitables y colmados de intereses por ambas partes. Prefiero hablar de arte y cultura aunque indudablemente ésta también dependa de los derroteros que tome la política.

Supongo que estará al tanto de la situación política española, y de eso que han dado en llamar la nueva política o la política emergente. Me interesa conocer su opinión sobre estos nuevos partidos como Podemos o Ciudadanos, y de sus líderes, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Albert Rivera...
Lo que creo, y lo he dicho en más ocasiones, es que hay un desgaste de los partidos tradicionales y la gente necesita nuevas fórmulas de ejecutar las políticas. Imagino que es por eso que han nacido estas nuevas alternativas que tienen la oportunidad de revertir algunas de las equivocaciones hasta ahora conocidas, otra cosa es que lo consigan y no caigan en nuevos populismos.

Decía que era «inevitable» preguntarle por la situación de su país porque todos los periodistas solemos dedicar el 80% de nuestros cuestionarios dirigidos a usted a cuestiones políticas y sociales. ¿Se considera usted minusvalorado como música y sobrevalorado como portavoz político o social?
La pregunta es acertada porque realmente es como usted lo plantea. La mayoría de las veces más que por cuestiones artísticas se interesan por mi posición política y es muy desalentador. Le agradezco que se haya dado cuenta.

Recuerdo que una vez le leí que en 40 años jamás había estado más de un mes fuera de La Habana. ¿Es para usted Cuba una necesidad?
Es una necesidad vital. El año pasado, cuando fue la operación del trasplante, llegué a mi récord de una estancia fuera de Cuba, 3 meses, y no veía el momento de regresar. No puedo estar lejos mucho tiempo.

Me gustaría que me hablara de su fundación, uno de sus grandes empeños. ¿Por qué la creó y cuáles son sus misiones?
Creé la Fundación a comienzos de los años 90, con el objetivo de revalorizar y rescatar exponentes diversos de las artes en Cuba, desde la música, las artes plásticas, la danza, el teatro, etc. y asimismo ayudar a otros muchos artistas que en aquel momento emergían y sin posibilidades de obtener ayudas. Fue un momento muy creativo que duró poco pero generó muchos proyectos que todavía hoy sobreviven (agrupaciones corales, conjuntos musicales, etc.)

El pianista Chucho Valdés, uno de sus grandes colaboradores y amigos, vive entre nosotros. ¿Le ha visitado alguna vez a su casa de la Costa del Sol? Sería un magnífico lugar y una estupenda oportunidad para grabar un disco conjunto... 
Claro que sí... Estamos hablando de volver a trabajar juntos. Es un proyecto antiguo que surgió durante la grabación del disco Más allá de todo y que ojalá pueda concretarse pronto. No he podido visitarlo aún pero quizás esta sea una buena ocasión.

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