Entrevista

"Franco es ahora un invento de la izquierda; quiere resucitarlo porque lo echa de menos"

Stanley G. Payne, catedrático emérito de Historia en Wisconsin-Madison, sería el reverso de Paul Preston: un hispanista estadounidense biógrafo de Franco cuya lectura de la Guerra Civil y el franquismo exaspera a la izquierda

05.12.2015 | 05:00
El historiador e hispanista Stanley G. Payne.

En corto

  • ¿La situación con Cataluña le recuerda a la Historia? ¿Le ve solución? Siempre hubo desavenencias con Cataluña. Pero esto es diferente. Es una rebelión posmodernista y no le veo solución. El problema de Cataluña lo tendrán que conllevar los españoles durante mucho tiempo.
  • Parte de la derecha intenta vincular a Podemos con la Segunda República y la confrontación. Hay un espíritu de confrontación en Podemos. Pero Podemos se parece más a un partido latinoamericano con Youtube y redes sociales. Será muy de izquierdas, pero su estilo y sus propósitos son muy diferentes a los de la Segunda República. Su violencia está en las palabras, no en los hechos.
  • ¿Y qué cosas buenas ve en la Segunda República? Parece que sólo vea rasgos negativos… La democratización fue lo más importante. Y hubo reformas clave en los dos primeros años. Pero con esas reformas llegaron los excesos. Una fue la separación de la Iglesia y el Estado. Pero, en vez de quedarse ahí, que hubiera sido aceptable por la Iglesia, se insistió en la política de persecución. La reforma agraria propuso la redistribución de la pobreza. Reforma del Ejército, autonomía de Cataluña, nuevas escuelas… Todo se destruyó en los últimos seis meses.

Acaban de cumplirse 40 años sin Franco. ¿Quedan tics del franquismo en España?
Dígame un ejemplo de tic. ¿Qué es un tic de Franco?

¿El papel de la Iglesia Católica?
La Iglesia estaba antes de Franco, se mantuvo con Franco y ha seguido después. No creo que pueda culparse a Franco de lo que ocurra en la Iglesia, que ha existido durante dos mil años. ¡Me parece una pregunta retórica! España vive en pleno posmodernismo. Y en pleno posmodernismo, ¿qué puede haber de Franco?

¿No queda nada de Franco?
No, no. Actualmente, Franco es un invento político de parte de los sectores de la izquierda, porque de Franco ya no queda nada. Algunos nombres en las calles. Ésos serían los únicos tics. Pero en cuanto al modo de comportarse de la gente, la vida política, las libertades, la forma de pensar€ Nada.

¿Y nuestro trauma para ver la Historia sería un legado suyo?
¿Qué trauma exactamente?

La dificultad de encarar el pasado de Guerra Civil y posguerra.
Cada país tiene su Historia, y en todas las historias hay cosas negativas. La intención de resucitar traumas no es una costumbre muy sana. Sinceramente, no veo que un español joven de hoy esté traumatizado por la memoria de la Guerra Civil. Decir eso sería una enorme exageración. Y en mi opinión, una tontería.

El mito de las dos Españas. ¿Están enterradas las dos Españas?
De las dos Españas clásicas, una –la España tradicional, muy derechista y parcialmente autoritaria– casi ha desaparecido. Y la otra, de la España liberal, actualmente quedan variaciones de ese liberalismo clásico. Pero lo más curioso es que esa España [de izquierdas] quiere resucitar a su contrincante porque la echa de menos. Mire: la alcaldesa de Barcelona dice que es antifranquista. ¡Pero no se puede ser antifranquista porque Franco murió hace 40 años! Quieren resucitar a Franco para ser antifranquistas. Quieren crear una imagen de oposición contra la que ellos luchar. Es una maniobra política.

Usted califica a Franco de «regeneracionista de derechas».
Entre otras cosas, sí. Su plan político abarcaba un intento muy importante de regeneración de España. Franco absorbió conceptos regeneracionistas.

¿Y qué «regeneración» buscaba Franco?
Buscaba una restauración de parte importante de la cultura y la religión tradicionales de España. Regeneración también quería decir en su época modernización. Franco buscaba la modernización de la economía. Y eso, para sorpresa de muchos, lo consiguió.

Dice que fue el gran modernizador de España. ¿Más que Felipe González? ¿De verdad?
Hay que reconocer que el cambio fundamental de España se produjo bajo Franco. La España de 1975 era un país totalmente diferente al de 1940. El cambio fundamental no es de Felipe González: él construyó sobre el fundamento de lo que Franco había hecho para lograr la modernización básica de España. No es del gusto de muchos admitir eso. Pero es la pura verdad.

Tampoco es del gusto de la izquierda la interpretación que usted hace de que «la insurrección y la Guerra Civil fueron provocadas deliberadamente por la izquierda».
Sí, por los líderes de la izquierda. Creían que el Ejército era poca cosa y que cualquier intento de sublevación se quedaría en otra sanjurjada fácilmente aplastada. Incluso que sería deseable, porque los teóricos de la revolución creían que no podía haber revolución de izquierdas sin Guerra Civil. Por eso se veía necesaria. Otra cosa distinta fue lo que ocurrió: una Guerra Civil tan mortífera y de tanta duración. Esperaban una victoria fácil de pocas semanas. Pero no fue así.

Tiene una legión de historiadores en su contra. Le afean que haya minimizado la represión franquista. ¿Algo que alegar?
¡Es la única biografía de Franco con todo un capítulo dedicado a la represión! Ahí se explica que hubo 100.000 ejecuciones. Decir 200.000 sería una falsedad. ¿Qué es minimizar? La tasa de prisioneros descendió muy rápidamente tras la Guerra Civil. No es un hecho de interpretación. Están los datos€

También es un hecho que en la posguerra mataron a mucha gente.
Sí, sí. Paul Preston dijo 22.000 y yo he dicho más: 28.000. ¿Qué es minimizar? No lo entiendo. Es un argumento propagandístico.

De los 40 años de franquismo, ¿qué párrafo-resumen quedará en la Historia de España?
Fue un paréntesis, pero un paréntesis fundamental. Un paréntesis en la historia política que supuso un gran cambio. Entre 1959 y 1975 se llevó a cabo la modernización básica y la transformación de España. No es que Franco transformó España, sino que presidió la transformación de España. Unos cambios fueron explícitamente diseñados por Franco; otros eran no deseados pero como contrapartida de la política de Franco; y otros rechazados por Franco pero que no pudo evitar.

¿No tiene miedo de quedar como demasiado benevolente con Franco y el franquismo?
Yo viví en España los últimos 17 años del franquismo. Mucho tiempo después pude ver el informe que sobre mí hizo la policía en 1959 y que le presentaron a Franco.

¿Y qué decía ese informe?
«Este joven estadounidense está investigando, recogiendo datos, volverá a Estados Unidos y tal vez publicará un libro cuyas conclusiones sobre el régimen de Franco serán negativas, pero ¿qué podemos hacer nosotros?». Ése era el privilegio de tener pasaporte norteamericano.

Si hubiera sido español, otro gallo hubiera cantado.
Claro. Hubiera acabado en la cárcel o, por lo menos, silenciado en la búsqueda de datos.

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