Música | Crítica

Caminos de musicalidad

Crítica del concierto de la Filarmónica de Málaga, de las obras de Beethoven y García Abril

15.12.2015 | 05:00

Este pasado fin de semana, el Auditorio Edgar Neville –pleno de público- acogió un gran concierto de la pianista Paula Coronas como solista junto con la Orquesta Filarmónica de Málaga, dirigida por el maestro Manuel Hernández Silva. Éste abordó la segunda parte del concierto con una Quinta Sinfonía de Beethoven para demostrar al auditorio que la música sinfónica depende del director y Hernández Silva condujo a la Orquesta a los terrenos de la grandeza musical. Paula Coronas interpretó una obra que el propio compositor Antón García Abril compuso para la intérprete malagueña: Alba de los Caminos. El reconocido autor de la obra se encontraba entre el público como escuchante de una Paula inspiradísima y desbordante que puso la obra dedicada a ella misma a una altura interpretativa estratosférica. La complejidad técnica de la pieza fue resuelta por las manos de la Coronas de manera que todo lo que sonó fueron senderos bien definidos de musicalidad, hipnotismo, delicadeza y carácter, empastados magistralmente. Tras una aparente sencillez melódica, García Abril esconde en su partitura complejos contrapuntos, una interesantísima panoplia tímbrica y un diverso y seductor juego de texturas. Estilísticamente la fusión que plantea el concierto para piano y orquesta de García Abril es innovadora y sorprendente por su confluencia de estilos y épocas. Podemos vislumbrar una consonancia perfecta que conjuga magníficamente lo clásico y la modernidad. El contrapunto de la época barroca se ve modernizado con toques jazzísticos y en la mezcla aparece el aire español y el contemporáneo a la vez, así como acertadísimos visos cinematográficos.

Nada de lo descrito como definitorio de la obra interpretada ofrecía dificultades a una Paula que ha aprendido muy bien el camino que el compositor le trazó al componerle la obra. Resulta igualmente conmovedor oír cómo la pianista ha asumido toda la densidad espiritual del mensaje sonoro que la obra plantea. No en vano, Antón García Abril asevera: «Esta maravillosa y deslumbrante versión de Paula Coronas de mi obra Alba de los Caminos, a ella dedicada, pasará a la Historia. Este concierto para piano y orquesta es realmente una de mis mejores obras, difícilmente superable por el denso e intelectual contenido de la partitura que califico como una de las más logradas en mi creación global. Paula Coronas es una magnífica pianista e intérprete que conoce mi música en profundidad y que imprime un carácter absolutamente personal y único a mi producción».

La técnica y virtuosismo de Paula Coronas sedujeron a un público entregado al descubrimiento de paisajes sonoros y rincones inexplorados del fenómeno compositivo. Como respuesta, la pianista dio como bis la bella Baladilla del Río Blanco, del mismo compositor ovacionado en la Sala. La espléndida versión de Alba de los Caminos nos permite hoy escribir la crónica de la brillantísima exposición de una historia con muchos paisajes y texturas musicales, donde la melodía busca su vereda y arrastra al oyente a la confluencia exitosa de una composición a la medida de su inigualable intérprete. Todos los caminos musicales oídos confluyeron y fueron a dar al mar de sentimientos que llamamos emoción, a un lugar de perfección donde García Abril y Paula Coronas se funden en un abrazo musical conmovedor.

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