Crítica de arte

Tres miradas al acto pictórico

Que la pintura está de vuelta es algo innegable. Se palpa en el ambiente malagueño. Visitamos tres exposiciones en cartel, propuestas rompedoras y de calidad que nos invitan a conocer más acerca de la pintura en la actualidad

24.01.2016 | 13:09
Un visitante contemplando la exposición de Chema Cobo.

01 «Utopian Bubble». Chema Cobo
Galería JM, hasta el 27 de febrero

En el espacio de la galería JM se está produciendo, últimamente, una apuesta arriesgada y comprometida con el arte más joven de la ciudad, que ha desembocado en el proyecto Columna JM, donde en estos momentos puede verse la exposición Fin, comisariada por Pedro Alarcón. Una oportunidad para ver el trabajo más reciente de la nueva hornada de creadores malagueños como Hadaly Villasclaras, Alejandro Castillo, José Luis Valverde o Gonzalo Fuentes. A ello hay que añadir la propuesta curatorial que sigue la galería desde sus inicios, que convierte cada trabajo expositivo en una especie de desafío al espectador. Gracias a ello pudo verse hace poco el interesante trabajo de la pareja Alegría y Piñero o, ahora mismo, el de Chema Cobo, un pintor que lleva más de 30 años dedicados al arte y que hacía cinco que no exponía en Málaga.

Cobo es un pintor que no deja indiferente a nadie. Es un artista con un discurso oscuro no exento de ironía, que hace uso de una narración obtusa que parece decir lo uno y lo otro al mismo tiempo, o ninguna de las dos cosas. Algo que queda reflejado en sus pinturas que se muestran opacas, fragmentarias, difusas, emborronadas... Haciendo uso de una serie de figuras retóricas que toma prestadas del lenguaje como la metáfora o la metonimia. Diera la sensación que todo ese ruido impidiera alcanzar una especie de grado que existía antes, algo así como una imagen primigenia cercana a lo real. Es lo que parece estar en el imaginario de Chema Cobo, en sus pinturas, cuando hace uso de los reflejos, las imágenes que nos llevan a otras imágenes, el ventrílocuo que habla por la boca de otro, el jóker, el actor. Una serie de elementos que nos coloca, quizás, al borde del abismo, al fin de la utopía, de la que tan sólo el artista pudiera rescatarnos poniéndonos en preaviso. Algo que intuyo que Chema Cobo no contempla, tan sólo una serie de agujeros, o reflejos, o luces, que es a dónde da la sensación que estamos abocados; a un vagabundeo errante por el mundo de las sombras.


02 «Transfinito». José María Yturralde
Comisariada por Fernando Francés
CAC Málaga, hasta el 6 de marzo

La muestra se sitúa en la nave central del CAC Málaga, un espacio que encaja como anillo al dedo en el último trabajo de este artista, que cuenta con un bagaje incuestionable de más de 40 años.

Hablar de José María Yturralde es hablar de un artista de vanguardia que, después de pasar por distintas disciplinas, centra sus investigaciones en el ámbito de la pintura desde los años 80. Un referente desde su paso por la escuela de cálculo de Madrid donde pudo coincidir entre otros, con nuestro paisano Manuel Barbadillo o con la recientemente fallecida y premio a las Bellas Artes Elena Asins. Es allí donde empieza a desarrollar todo su universo conceptual que parece retar a los límites de la propia mirada.

La obra central de la exposición se titula Radha, una pintura abstracta de gran formato trabajada con una sutileza pasmosa mediante un sinfín de veladuras que llevan a degradar, de manera extrema, el color haciendo casi imperceptible el cambio de un registro cromático a otro por el ojo humano. Una técnica verdaderamente efectiva que consigue dotar a todas sus pinturas de un alto grado de espiritualidad muy en la línea de algunos expresionistas abstractos de la escuela norteamericana como Mark Rothko o Barnett Newman.

De hecho, resulta destacado mencionar, como dijera Kandinsky en su libro De lo espiritual en el Arte, como ha habido y sigue habiendo una corriente de pintores, entre ellos José María Yturralde, capaces de trasladarnos a una especie de instancia superior sin que en sus pinturas exista nada narrativo, tan sólo mediante procedimientos formales que invitan a la contemplación.


03 «Gramática y Bricolaje»
Miki Leal, José Piñar, FOD, Fernando M. Romero, Cristóbal Quintero, Patricio Cabrera, José Carlos Naranjo, Fer Clemente y Javier Parrilla
Comisariada por Sema D´acosta
Galería Yusto/Giner, hasta el 19 de marzo

Desde el 15 enero puede verse en la galería marbellí Yusto/Giner el nuevo proyecto curatorial de uno de los comisarios de arte más incipientes del panorama español. Gramática & Bricolaje, en palabras de Sema D´Acosta, gira en torno a «la idea de la pintura y lo pictórico desde el punto de vista de la sintaxis», es decir, de su construcción formal más que de la temática que trata de abordar. El tema, en este sentido, no es más que un pretexto para comenzar con la investigación pictórica que se fundamenta más en el proceso de elaboración que en el resultado final. Todo se centra en los problemas formales que van apareciendo y es mediante el trabajo, ligado al oficio, que se solucionan. Lo que queda es el resultado de un experimento fallido que cuando termina siempre deja una incógnita sin resolver que hace que haya que abordarlo de nuevo. Algo así como un salto al vacío constante. La exposición busca, a través del trabajo de los artistas; que nos fijemos en la propia creación, en el cómo de la obra, liberándonos del lastre que supone tener que buscar una explicación de aquello a lo que nos estamos enfrentando. Es en este nivel de incertidumbre donde quizás la pintura se sienta más cómoda, donde ha encontrado su sitio. Pintores más cercanos a la abstracción como José Piñar o Fer Clemente, u otros de corte más expresionista u onírico como José Carlos Naranjo o Miki Leal se dan cita en este proyecto. Exposición rica en matices, que aglutina a buena parte de los pintores más importantes de los últimos años, que están sentando las bases de la nueva pintura andaluza.

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