Cultura rusa

El bolero y la canción rusa: diálogo de pasiones en el Ruso

Kramer y Sarkisyan protagonizaron un recital de músicas lejanas en lo geográfico pero cercanas en lo emocional

10.02.2016 | 05:00
Un momento del recital.

La Colección del Museo Ruso San Petersburgo/Málaga, en colaboración con el Ministerio de Cultura de la Federación de Rusia, acogió ayer el concierto Rusia-España. Una historia de amor, una velada de boleros y romances rusos en arreglos originales de jazz y clásicos de Daniel Kramer al piano con la voz de Armine Sarkisyan y Makar Nóvikov al contrabajo. «Se trata de un programa multicultural que une a España, Rusia y el jazz, porque el jazz es realmente internacional. Es la cultura de ambos países desde la mirada del jazz. Es solo música que firma la amistad entre los dos países», comentó a este periódico Kramer.

El pianista se mostró gratamente sorprendido por la pinacoteca que ocupa el espacio de Tabacalera. «Estoy muy impresionado y sorprendido con la Colección del Museo Ruso. No es la primera vez que estoy en España, pero sí en Málaga, y no sabía cuánta gente maravillosa vive aquí y cuántos han decidido venir», aseveró el músico, para quien la presencia del Museo Estatal Ruso en Málaga le parece «un gran símbolo de la conexión entre los dos países, de sus dos culturas. Rusia siempre ha bebido de numerosas fuentes de la cultura europea, y viceversa».

Diálogo. El propio concierto de anoche fue la prueba del diálogo entre aparentes lejanos. El programa entrelazó los dos géneros musicales más refinados, apasionados, líricos y, al mismo tiempo, expresivos: el bolero y el romance ruso. Lejanos y distintos, comparten sin embargo una marcada condición lírica que hace que la letra sea tan importante como la música. Así, boleros inmarchitables como Somos novios o Quizás, quizás, quizás sucedían a canciones rusas como Tres años soñé contigo o La noche oscura, rivalizando en pasión, belleza y emoción.

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