Cantante y compositora

"Con mis canciones pretendo fomentar empatía, algo muy humano"

Chenoa acaba de publicar nuevo disco, #Soy humana, el séptimo en su carrera, todo "un ejercicio de sinceridad y mucha profundidad"

18.04.2016 | 05:00
"Con mis canciones pretendo fomentar empatía, algo muy humano"

Apuesta por el pop pero contiene puntos rock, folk y electrónicos. Chenoa, siempre a lo suyo

¿Por qué reivindica la humanidad?
Soy humana conlleva un poquito todo lo que son las emociones del disco. Era un título que venía muy bien como parte global de estas once nuevas canciones, que hablan de amor, desamor, situaciones, un todo muy humano, muy profundo.

¿En cualquier caso se siente descolocada en un mundo cada vez más deshumanizado?
Yo creo que al final cada uno se va haciendo su propio mundo. Giramos todos en el mismo pero son micromundos que vamos gestionando como podemos. Yo intento que no sea muy deshumanizado, por lo menos el mío y el que me rodea, y hasta donde pueda llegar con las canciones pretendo fomentar empatía. La empatía es muy humana y a veces nos olvidamos de ella, y eso deshumaniza, el no ponernos en el lugar del otro.

¿Estamos ante un disco que supone un ejercicio de sinceridad?
De sinceridad y de mucha profundidad, de saber si realmente has superado lecciones, si las tienes claras y están digeridas; lo nutritivas que han sido. Generalmente saco conclusiones bastante positivas de todo lo que he vivido.

¿Cree usted que a las mujeres se les exige más?
Si nos vamos a la estadística, seguimos con ese desnivel de «estudiamos lo mismo y cobramos menos». Sería injusto que te dijera que estamos muy igualados. Incluso estéticamente también se nos exige más. Cumplir etapas se ve como algo antinatural, cuando es lo normal. A veces te exigen aparentar veinte años teniendo cuarenta.

¿Peca de perfeccionista?
Sí, quizá me pongo en formato muy mecánico y me siento muy robótica, porque me van pasando las cosas que voy haciendo de una manera tan rápida que me pierdo el momento y me molesta. Incluso me enfado: «Jo, me lo he perdido, qué ha pasado». Ahora intento gestionarlo con un tipo de táctica que quizás es más lenta para lo rápido que va todo pero a mí me va mejor.

¿Su relación con las redes sociales es saludable o han acabado por absorberla?
Soy adicta pero no me resultan absorbentes. Así como hay gente que dice que es esclava de las redes sociales, yo no, lo llevo de una manera muy natural. Me apetecen. Yo las llevo todas.

Se le ha visto estos días, de promoción por televisión, sonriente en todo momento. ¿Cómo lo logra?
Porque me ilusiono con lo que hago. No hay secreto. Me llaman de los programas con cariño y aparte no es forzado, no es porque esté de promoción, sino porque también les apetece verme. Creo que me lo he ganado también con mucho tiempo de tener buena onda. Nunca he ido de mal rollo. Buenafuente dijo eso de: «Tengo que decir que es una tía que la llamas para lo que sea, y viene». Y es que es así. Que me lo haya dicho él que es un maestro para mí... le miré y dije: «Qué vergüenza».

De hecho la llamaron para un cameo en El pregón –película que protagoniza Buenafuente junto a Berto Romero– y no se negó.
Sí, y que me ha permitido saber cómo se rueda en el cine. Mi escena con Jorge Sanz ha quedado chula. ¡Y eso que improvisamos!

«Cometo errores imborrables», canta en su nuevo álbum.
Cometer errores puede resultar positivo, una lección. Yo no reniego de mis errores porque tenía que cometerlos, eran obligatorios.

«Sexo en la mirada», canta en otro de sus nuevos temas. ¿Alguna vez ha advertido sexo en los ojos de sus fans?
Por supuesto. Yo también he sido fan y he mirado con ojos lascivos.

¿Atraviesa un momento dulce?
Sí, muy bueno. Cuando sales de tu propia oscuridad y rompes con lo que te dicen que es correcto e incorrecto y buscas tu camino ves la luz.

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