Música

El jazz obra su milagro en Vélez

"Es lo más bonito que me ha ocurrido jamás como programador", confiesa Sergio García Orbegozo

31.07.2016 | 19:10
Una de la abarrotadas sesiones de «Los miércoles en el CAC: conciertos de jazz» en Vélez Málaga.

Ana tiene ochenta años y cada miércoles por la tarde se arregla con esmero, se coloca su vistoso collar de perlas y agarra decidida el bastón para llegar con tiempo a la calle Félix Lomas. El patio central del Centro de Arte Contemporáneo de Vélez Málaga no es muy amplio y hay que adelantarse para coger los mejores asientos. Los miércoles hay jazz y media hora antes de que empiecen los conciertos no queda una silla libre. Esta historia se viene repitiendo cada verano desde 2014, cuando Mariluz Reguero, directora del CAC veleño, decidió incluir una serie de recitales jazzísticos como actividad complementaria del centro. «Los tres primeros conciertos se celebraron en el salón de actos, con capacidad para cincuenta personas. Pero el cuarto ya tuvimos que sacarlo al patio porque no se cabía», explica Sergio García Orbegozo, responsable de la programación.

El ciclo Los miércoles del CAC: conciertos de jazz, que cumple este año su tercera edición, se ha convertido en una de las principales citas culturales de la localidad -el pasado año contó con cerca de 1.500 asistentes–, lo que ha propiciado que el género de la improvisación sea un tema más de conversación entre los vecinos. «Es algo precioso que no se puede explicar. Un verdadero milagro. Todo el mundo acude entusiasmado a los conciertos. Y todos lo hacen con un enorme respeto e interés», relata García Orbegozo, que guarda mil anécdotas sobre cómo el público veleño ha interiorizado muchas de las claves del género pese a que en su mayoría nunca antes habían escuchado jazz. «Nadie habla en los conciertos y a nadie se le olvida silenciar el móvil. Un día, de repente, comenzaron a aplaudir los solos. Pero lo mejor siempre ocurre después de cada concierto. Entre los vecinos se generan charlas sobre lo que acaban de escuchar y comentan los arreglos de la guitarra o de la sección rítmica. Es algo alucinante».

Finalidad didáctica. Los recitales gratuitos, que se programan los meses de julio y agosto, poseen una finalidad didáctica para que la aproximación al jazz esté libre de complejos: es muy común el rechazo por temor a adentrarse en una música que no se entiende o que se antoja complicada. En las dos primeras ediciones se fueron «presentando los diferentes estilos y fusiones dentro del jazz y su evolución histórica». «Esta temporada hacemos especial hincapié en su universalidad», apunta Reguero.

Así, el programa de este año cuenta con la presencia de músicos de España, Cuba, Rusia, Estados Unidos, Israel, Alemania, Japón, Argentina, Dinamarca y Costa Rica. «El lenguaje del jazz, con apenas un siglo de antigüedad, es patrimonio de la humanidad porque se ha mezclado con todas las culturas», comenta García Orbegozo, que además de programador, cada miércoles oficia de maestro de ceremonias y además de presentar a los músicos relata el estilo que les define y hace un breve recorrido por los precedentes y el posterior desarrollo del mismo. «La pasada semana una señora le comentaba a otra cómo los cubanos que llegaron a Nueva York transformaron el jazz», cuenta, todavía sorprendido, el gestor cultural.

Pero no es el único en quedarse boquiabierto ante el interés de un público que, además, no intenta ocultar su falta destreza en la materia, algo que suele darse entre los aficionados más instruidos. También se sorprenden todos los músicos que pasan por el escenario del CAC de Vélez. «La semana pasada, después del concierto del guitarrista israelí Dan Ben Lior, que lleva años girando con El Cigala, una señora se le acercó y le dijo: Perdone usted. Yo no sé nada de música. Sólo pongo la radio por las mañanas cuando mi marido se marcha a trabajar. Pero tengo que decirle que lo que usted ha tocado hoy me ha llegado. A lo que el músico, agradecido y muy emocionado, le contestó: Muchas gracias, señora. Yo me hice músico para eso», detalla García Orbegozo, que confiesa que lo que ocurre en la capital de la Axarquía es «lo más bonito» que le ha «ocurrido jamás como programador»: «Creo que Vélez Málaga en otra época fue Nueva Orleans».

Una vez concluidos los recitales de julio, que han contado con la presencia de Javier Navas Quartet, Enrique Oliver Quartet, Dan Ben Lior Trío y Dimitri Skidanov Quartet, el ciclo de Los miércoles del CAC tiene por delante un agosto de excepción con José Carra Trío (día 3 ), Natsuko Ugao & Atsuko Shimada (10), Daniel Amat Latin Quartet (17), World Citizen Band (24) y Red Trío.

Desde que llegó el jazz, Ana pasa menos tiempo encerrada en casa. La música sí hace milagros. No muchos ni en muchos lugares, pero basta con que éstos ocurran de vez en cuando para recordarnos su maravilloso poder.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine