El Nobel Bob Dylan, de su puño y letra

Las mejores letras, traducidas al español, del ganador del principal premio de Literatura, seleccionadas por el profesor Álvaro Lozano, gran 'dylanita' y todo un experto en la materia

22.10.2016 | 14:39
El Nobel Bob Dylan, de su puño y letra

Aproximadamente reina Jane

Cuando tu madre devuelva
todas tus invitaciones
y tu padre explique a tu hermana
que estás cansada de ti misma
y de todas tus invenciones
¿no vendrás a verme, Reina Jane?
¿no vendrás a verme, Reina Jane?

Ahora cuando todas las muchachas en flor quieren recuperar lo que te prestaron
y el olor de sus rosas no permanece
y todos tus hijos empiezan a indignarse contigo
¿no vendrás a verme, Reina Jane?
¿no vendrás a verme, Reina Jane?

Ahora cuando todos los payasos
que has contratado
han muerto en batalla o en vano
y tú estás tan asqueada de tanta
repetición
¿no vendrás a verme, Reina Jane?
¿no vendrás a verme, Reina Jane?

Cuando todos tus consejeros
lanzan su plástico
a tus pies para convencerte de su dolor
intentando demostrar que tus
determinaciones deberían ser más drásticas
¿no vendrás a verme, Reina Jane?
¿no vendrás a verme, Reina Jane?

Ahora cuando todos los bandidos
a los que ofreciste la otra mejilla
exponen sus pañuelos y se lamentan
y tú buscas a alguien
a quien no tengas que hablar
¿no vendrás a verme, Reina Jane?
¿no vendrás a verme, Reina Jane?

Una dura lluvia va a caer

Oh,¿dónde has estado,
mi querido hijo de ojos azules?
¿dónde has estado,
mi joven querido?

He tropezado con la ladera
de doce brumosas montañas,
he andado y me he arrastrado
en seis autopistas curvadas,
he andado en medio
de siete bosques sombríos,
he estado delante
de una docena de océanos muertos,
me he adentrado diez mil millas
en la boca de un cementerio,
y es dura, es dura,
es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿y qué viste,
mi hijo de ojos azules?
Oh, ¿qué viste,
mi joven querido?

Vi lobos salvajes alrededor
de un recién nacido,
vi una autopista de diamantes
que nadie usaba,
vi una rama negra
goteando sangre todavía fresca,
vi una habitación llena de hombres
cuyos martillos sangraban,
vi una blanca escalera
cubierta de agua,
vi diez mil oradores
de lenguas estaban rotas,
vi pistolas y espadas
en manos de niños,
y es dura, es dura,
es dura, y es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Y qué oíste,
mi hijo de ojos azules?
¿Y qué oíste,
mi joven querido?

Oí el sonido de un trueno,
que rugió sin aviso,
oí el bramar de una ola
que pudiera anegar el mundo entero,
oí cien tamborileros
cuyas manos ardían,
oí diez mil susurros
y nadie escuchando,
oí a una persona morir de hambre,
oí a mucha gente reír,
oí la canción de un poeta
que moría en la cuneta,
oí el sonido de un payaso
que lloraba en el callejón,
y es dura, es dura,
es dura, es muy dura,
es dura la lluvia que va a caer.

Oh, ¿a quién encontraste,
mi hijo de ojos azules?
¿Y a quién encontraste,
mi joven querido?

Encontré un niño pequeño
junto a un pony muerto,
encontré un hombre blanco
que paseaba un perro negro,
encontré una mujer joven
cuyo cuerpo estaba ardiendo,
encontré a una chica
que me dio un arco iris,
encontré a un hombre
que estaba herido de amor,
encontré a otro,
que estaba herido de odio;
y es dura, es dura,
es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Y ahora qué harás,
mi hijo preferido?
¿Y ahora qué harás,
mi joven querido?

Voy a regresar afuera
antes que la lluvia comience a caer,
caminaré hacia el abismo
del más profundo bosque negro,
donde la gente es mucha
y sus manos están vacías,
donde el veneno
contamina sus aguas,
donde el hogar en el valle
encuentra el desaliento de la sucia
prisión,
y la cara del verdugo
está siempre bien escondida,
donde el hambre amenaza,
donde las almas están olvidadas,
donde el negro es el color,
y ninguno el número,
y lo contaré, lo diré, lo pensaré
y lo respiraré,
y lo reflejaré desde la montaña
para que todas las almas puedan verlo,
luego me mantendré sobre el océano
hasta que comience a hundirme,
pero sabré bien mi canción
antes de empezar a cantarla,
y es dura, es dura,
es dura, es muy dura,
es muy dura la lluvia que va a caer.

Chica del país del norte

Bien, si viajas a la feria del país del norte,
donde los vientos golpean fuerte en la
frontera,
dale recuerdos de mi parte
a una chica que vive allí,
en otro tiempo ella fue mi verdadero amor.

Si vas cuando las tormentas de nieve,
cuando el río se hiela y el verano
acaba,
por favor mira si lleva un abrigo cálido
que la proteja de los aulladores vientos.

Por favor, mira si sus cabellos cuelgan largos,
si dan vueltas y vuelan sobre su pecho,
por favor, mira por mí,
si su cabello cae largo,
de ese modo es como mejor la
recuerdo

Me pregunto si me recuerda siquiera
un poco,
muchas veces lo he rogado,
en la oscuridad de mi noche,
en la claridad de mi día.
Así que, si viajas a la feria del país del
norte,
donde los vientos golpean fuerte en la frontera,
dale recuerdos de mi parte
a una chica que vive allí,
en otro tiempo ella fue mi verdadero amor.

Soplando en el viento

¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre
antes de que le llaméis hombre?
¿Cuántos mares tiene que surcar
la paloma blanca
antes de poder descansar en la arena?
Sí, ¿y cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañón
antes de que sean prohibidas para
siempre?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuánto tiempo tiene un hombre que mirar hacia arriba
antes de que pueda ver el cielo?
Sí, ¿y cuántos oídos tiene que tener un hombre para que pueda oír a la gente gritar?
Sí, ¿y cuántas muertes se aceptarán,
hasta que se sepa
que ya ha muerto demasiada gente?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Sí, ¿y cuántos años puede existir una montaña
antes de ser bañada por el mar?
Sí, ¿y cuántos años deben vivir algunos
antes de que se les conceda ser libres?
Sí, ¿y cuantas veces puede un hombre volver la cabeza
fingiendo no ver lo que ve?

La respuesta, amigo mío,
está soplando en el viento,
la respuesta está soplando en el viento.

Amor bajo cero / Sin barreras

Mi amor habla como el silencio
sin ideales ni violencia,
ella no tiene que decir que es fiel
y sin embargo es sincera como hielo,
como fuego;
la gente lleva rosas
y hace promesas en cada momento,
mi amor ríe como las flores,
los Valentines no pueden comprarlo.

En los mercadillos y paradas de
autobús
la gente habla de situaciones
lee libros, repite citas
escribe conclusiones en la pared,
algunos hablan del futuro,
mi amor habla quedamente,
ella sabe que no hay éxito como el fracaso
y que el fracaso no es ningún éxito.

La capa y la espada se mecen,
las damas encienden las velas
en las ceremonias de los jinetes,
hasta el peón abriga un rencor;
estatuas hechas de cerillas
se desploman unas contra otras,
mi amor pestañea, no se inmuta,
sabe demasiado para discutir o juzgar.

El puente tiembla a medianoche,
el médico rural divaga,
las sobrinas de los banqueros
buscan la perfección
esperando todos los regalos
que traen los hombres sabios;
el viento aúlla como un martillo,
la noche sopla fría y lluviosa,
mi amor es como un cuervo
con un ala rota en mi ventana.

Como una mujer

Nadie siente dolor alguno
esta noche mientras espero bajo la lluvia
todos saben
que mi chica tiene vestido nuevo
pero más tarde veo que sus cintas y sus
lazos
han caído de sus rizos.
Ella aguanta como una mujer, sí, lo hace,
hace el amor como una mujer, sí, lo
hace,
y sufre como una mujer
pero se echa a llorar como una niña

La reina Mary es mi amiga
sí, creo que iré a verla de nuevo
nadie tenía que ocultar
que mi chica no puede estar contenta
hasta que al fin se da cuenta
de que es como las demás
con su niebla, sus anfetaminas
y sus perlas.
Ella aguanta como una mujer, sí, lo
hace,
hace el amor como una mujer, sí, lo
hace,
y sufre como una mujer
pero se echa a llorar como una niña.

Estaba lloviendo desde el principio
y yo estaba muriéndome de sed
así que entré aquí
y tu antigua maldición duele
pero lo que es peor
es éste dolor aquí
no puedo quedarme aquí
¿no está claro
que no encajo?

Sí, creo que es hora de que lo dejemos
cuando nos encontremos de nuevo
presentados como amigos
por favor, no finjas que me conociste
cuando
estaba hambriento y era tu mundo.
Ah, engañas como una mujer, sí, lo
haces,
haces el amor como una mujer, sí, lo
haces,
luego sufres como una mujer
pero te echas a llorar como una niña.

La calle de la desolación

Están vendiendo postales del
ahorcamiento,
están pintando los pasaportes de color
pardo,
el salón de belleza está lleno de
marineros
el circo ha llegado a la ciudad
allí viene el ciego de la junta municipal,
lo han puesto en estado hipnótico,
una mano la tiene atada al equilibrista,
la otra está en sus calzoncillos
y el pelotón de motines está inquieto,
necesita ir a algún sitio,
mientras la dama y yo vigilamos esta
noche
desde la calle de la desolación.

Cenicienta parece tan disoluta,
coge a cualquiera para conocerlo,
sonríe
y pone sus manos en los bolsillos
traseros
estilo Bette Davis.
y luego viene Romeo quejándose:
«Creo que me perteneces»
y alguien dice:
«Estás en el sitio equivocado,
amigo, será mejor que te largues»
y lo único que se oye
después de irse las ambulancias
es a Cenicienta barriendo
en la calle de la desolación.

Ahora la luna está casi escondida,
las estrellas se empiezan a ocultar,
incluso la dama adivina
ha hecho confidenciales todas sus cosas
todos, excepto Caín y Abel
y el jorobado de Notre-Dame,
están haciendo el amor
o esperando que llueva
y el buen samaritano se está vistiendo,
está preparándose para el show,
va a ir esta noche al carnaval
en la calle de la desolación.

Ofelia está bajo la ventana,
por ella siento tanto miedo,
en su 22 cumpleaños
es ya una solterona;
para ella la muerte es totalmente
romántica,
lleva un chaleco de hierro,
su profesión es su religión,
su pecado es su falta de vida,
y aunque sus ojos están fijos
en el gran arco iris de Noé,
pasa su tiempo mirando furtivamente
a la calle de la desolación.

Einstein disfrazado de Robin Hood
con sus memorias en una maleta
pasó hace una hora por aquí
con su amigo el monje celoso,
y se mostró tan inmaculadamente
correcto
cuando mendigó un cigarrillo,
después se marchó oliendo alcantarillas
y recitando el alfabeto,
no lo pensarías al verle
pero se hizo famoso hace tiempo
por tocar el violín eléctrico
en la calle de la desolación.

El Doctor Mugre guarda su mundo
en una copa de cuero,
pero todos sus pacientes asexuados
están tratando de romperla,
ahora su enfermera, una furcia local,
está encargada de la guarida de cianuro
y también guarda las tarjetas que
ponen:
«Tenga compasión de su alma»,
todos ellos siguen tocando penny
whistles
los puedes oír soplar
si sacas lo bastante la cabeza
en la calle de la desolación.

Han colgado los telones
de un lado a otro de la calle,
se están preparando para la fiesta,
el fantasma de la ópera
la perfecta imagen de un cura,
están cebando a besos a Casanova
para que se sienta más seguro,
luego lo matarán con autoconfianza
después de envenenarlo con palabras,
el fantasma grita a las chicas flacas,
«¡Largo de aquí si no entendéis:
Casanova está siendo castigado»
por ir a la calle de la desolación.

A medianoche todos los agentes
y la banda sobrehumana
salen y acorralan a cualquiera
que sepa más de lo que ellos saben
luego los llevan a la fábrica
donde la máquina de ataques al
corazón
es atada sobre sus hombros.
y entonces el queroseno
es traído de los castillos
por los hombres del seguro que
vienen
y controlan que nadie se está
escapando a
de la calle de la desolación.

Orgulloso de ser el Neptuno de
Nerón,
el Titanic zarpa al amanecer
todo el mundo está gritando,
"¿De qué lado estás tú?"
Y Ezra Pound y T. S. Elliot
luchan en el puesto de mando,
mientras cantantes de Calipso se ríen
de ellos
y pescadores sostienen flores
entre las ventanas del mar,
donde abundan amorosas sirenas
y nadie tiene que pensar demasiado
sobre la Vía de la Desolación.

Sí, ayer recibí tu carta,
(justo cuando se rompió el llamador),
cuando me preguntaste cómo me lo
montaba
y si aquello era algún tipo de broma
toda esa gente que mencionaste,
sí, sé que están completamente
lisiados,
tuve que rehacer sus caras
y darles otro nombre a todos
ahora mismo no puedo leer muy
bien
no me envíes más cartas, no,
no, a menos que lo envíes desde
la calle de la desolación.

Si la ves, dile hola

Si la ves, dile hola, podría estar en
Tánger
se fue de aquí la pasada primavera
oí que está viviendo allí
dile de mi parte que estoy bien,
aunque las cosas van algo lentas
ella pensará que la he olvidado,
no le digas que no es así.

Tuvimos una pelea,
como a veces les pasa a los amantes
y pensar en cómo se fue aquella
noche
todavía me da escalofríos
y aunque nuestra separación me
llegó
hasta el corazón
aún vive en mi interior como ni
nunca
hubíesemos estado separados.

Si llegas cerca de ella, bésala una vez
por mi
siempre la he respetado,
por romper y mantenerse libre
oh, a todo lo que la hace feliz,
no quiero cerrarle el paso
aunque el regusto amargo aún
permanece,
desde la noche que intenté hacerla
quedarse.

Veo un montón de gente, cuando
salgo por ahí
y oigo su nombre aquí y allá,
cuando voy de ciudad en ciudad
y nunca conseguí acostumbrarme a eso,
sólo he aprendido a dejar de
escuchar
si soy demasiado sensible,
o me estoy volviendo blando.

Puesta de sol, luna amarilla,
vuelvo a interpretar el pasado
me sé de memoria cada escena,
todas pasaron tan rápido
si ella vuelve a pasar por este camino, no es difícil encontrarme
dile que puede venir a verme, si tiene tiempo.

Botas de cuero español

Oh, zarpo de viaje, amor mío,
zarpo de viaje por la mañana.
¿Hay algo que pueda enviarte
del otro lado del mar,
desde el país en que desembarque?

No, no hay nada que puedas
enviarme,
amor mío,
no hay nada que desee poseer.
Sólo quiero que regreses a mí, intacta,
desde el otro lado de ese océano
solitario.

Oh, pero yo pensé
que podrías querer algo bonito,
hecho de oro o de plata,
de la montañas de Madrid
o de la costa de Barcelona.

Oh, pero si tuviera las estrellas
de la noche más oscura
y los diamantes del océano más
profundo,
renunciaría a ello a cambio de tu
dulce beso,
porque eso es todo lo que quiero
poseer.

Pero quizá esté ausente mucho
tiempo,
y sólo por eso te pregunto
si hay algo que pueda enviarte
como recuerdo,
para que te haga pasar el tiempo
más fácilmente.

Oh, ¿cómo puedes,
cómo puedes preguntármelo de
nuevo?
Si sólo eso me causa tristeza,
lo mismo que quiero hoy de ti
lo querría también mañana.

Recibí carta un día gris,
procedía de su barco en alta mar,
diciendo no sé cuando
estaré de regreso,
eso depende de cómo me encuentre.

Bueno, si tú, amor mío,
piensas de esa manera,
estoy seguro que tu mente está
vagando,
que tus pensamientos no están
conmigo
sino con el país al que te diriges.

Así que ten cuidado,
ten cuidado del viento occidental,
ten cuidado del tiempo tormentoso.
Y sí, hay algo
que puedes enviarme,
unas botas de cuero español.

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