13 de enero de 2018
13.01.2018
El espejo de la historia

Jackie Shane, esa voz transgresora

Nació en Nashville y tuvo que 'refugiarse' en Canadá, donde encontró una sociedad mucho más tolerante

13.01.2018 | 15:54
Jackie Shane, talento y valentía sin límites.

Una antología recupera a uno de los primeros iconos transgénero de la música popular. ¿Se imaginan lo que supondría ser negra y transexual al principio de los años sesenta del pasado siglo? «Any Other Way», el disco que ha puesto en circulación el prestigioso sello Numero Group, nos acerca a una figura que tuvo tanto talento como valentía

Ser negra y transexual no resultaba nada fácil en un mundo como el del espectáculo en la década de los primeros años sesenta. Jackie Shane por su condición, sexual y de raza, sufrió esa doble discriminación. Una antología musical con sus canciones editadas en la década de los sesenta que ahora se edita bajo el titulo de Any Other Way pone de relieve esa voz poderosa y de acento soul que acabaría convirtiéndose en un fantasma y leyenda con el paso de los años. Su aparición a finales de los años cincuenta y primeros sesenta coincide con el inicio de los grandes éxitos de los artistas negros fuera de los ghettos musicales donde hasta entonces habían estado recluidos. Grupos como The Supremes, The Temptations y otras voces conquistan las listas de éxitos vetadas hasta aquel momento a la música negra. A diferencia de otros artistas negros para consumo de un público joven y blanco, Jackie Shane resultaba un personaje y una figura demasiado transgresora, incluso para el propio auditorio afroamericano. Sus contadas apariciones en televisión ofrecen la imagen de una figura andrógina y poco clasificable para los modelos tradicionales de masculinidad y feminidad que se ven en los programas de televisión. Los cantos libertarios del Gay Power de los años setenta todavía quedan muy lejos.

Había nacido en Nashville en 1940. Desde muy temprana edad manifestó su transexualidad, vistiéndose con ropa de mujer o maquillándose para ir a la escuela. Años más tarde con motivo de una biografía señalará: «No podía ser nadie más aunque lo intentara, me resultaba tan ridículo tratar de ser un hombre». Pero a pesar de su voluntad de no esconderse, no resultaba un ejercicio fácil en una sociedad donde la homosexualidad estaba castigada y salir a la calle vestido de mujer podía llevarte directamente a la cárcel. Aunque Bob Dylan cantaba que los tiempos estaban cambiando, negra y transexual seguía siendo una combinación demasiado peligrosa. Sus primeros pasos en el mundo de la música los da como batería en formaciones de rhythm and blues. Junto alguno de esos grupos viaja por primera vez al Canadá, un país donde encuentra una sociedad mucho más tolerante que en ese viejo sur donde ha crecido. En 1961 se establece en Toronto fijando su residencia y carrera profesional. Su trayectoria musical no está exenta de accidentes como ella misma se ha encargado de narrar. En una de sus primeras bandas el saxofonista la amenaza con cortarle la cara por no ceder a sus requerimientos. En otro momento de su vida consigue salir ilesa de un secuestro a cargo de una banda de mafiosos.

A lo largo de los años sesenta recorre muchos de los clubs y salas de fiestas de Canadá y los Estados Unidos actuando junto a leyendas como Jackie Wilson y Etta James. Su personalidad, ya fuera cantando sus propios temas, versiones o haciendo imitaciones de artistas como el rockero Little Richard, consiguen eclipsar al resto de los artistas. En 1962 edita su primer single al que seguirá Any Other Way, toda una declaración de principios y reivindicación de su propia transexualidad. «Miss Jackie Shane» como acostumbra a anunciarse en los carteles no está dispuesta a seguir escondida en el armario.

Artista de carácter, rechaza la invitación para participar en el famoso Show de Ed Sullivan cuando le exigen que no vaya maquillado. A principios de la década de los setenta se retira de los escenarios para convertirse en una voz fantasmal. Ahora gracias a la reedición del album Any Other Way (Numero Group, 2017), cincuenta años despues, su voz vuelve a mostrarse con toda aquella fuerza que hizo de ella una figura poderosa, legendaria y pionera.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Más información

ANTOLOGÍA La editorial Reino de Cordelia concluye con 'El arma de las letras', recopilación de escritos literarios y periodísticos, la antología en cuatro tomos independientes de sus escritos


El Marcapáginas
Reseña de Guillermo Busutil de 'Madre de leche y miel', de Najat El Hachmi

ADEMÁS: Edna O'Brien y Mary Lavin: mujeres libres en Irlanda | Robert Payne: Un viaje a las cruzadas | Schiller ante Termidor


Enlaces recomendados: Premios Cine