la opinión. Madrid
La vicepresidenta segunda, Elena Salgado, confirmó ayer que el Gobierno no aumentará el IVA superreducido, que grava con el 4% los productos de primerísima necesidad como el pan, la leche o los huevos, a pesar de que, dijo, haya países que no lo tengan y cuya tributación más baja está en torno al 7 por ciento.
En la conferencia de prensa posterior al Consejo de Ministros, Salgado hizo referencia al incremento de dos puntos en el IVA que va a llevar a cabo Finlandia y aseguró que "parece que hay otros países que piensan lo mismo y que es posible solicitar un esfuerzo en la imposición indirecta".
Asimismo, reiteró que el contenido de las modificaciones fiscales se conocerán junto con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2010, respecto a los cuales subrayó que no va a excluir a ningún grupo parlamentario de las reuniones sobre su contenido.
A este respecto, insistió en la necesidad de que en un momento de crisis se pueda conseguir un mayor acuerdo en unos presupuestos que son vitales.
Salgado señaló que los diferentes ministerios están terminando con Economía el diseño del presupuesto de cada uno, para recoger las prioridades de la acción política, la lucha contra la crisis y la protección social.
Reiteró que el núcleo de los cambios fiscales que prepara el Ejecutivo incidirá en el IVA y en las rentas de capital fundamentalmente. Sobre una subida del IRPF a las rentas altas, Salgado señaló que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha explicado ya los motivos por los que el Ejecutivo no ve conveniente modificar los tipos de las rentas de trabajo, "razones entendibles y compartidas por el ministerio", y añadió que con esa subida a los rentas altas "los inconvenientes superarían a las ventajas".
Por su parte, el portavoz de Economía del PP, Cristóbal Montoro, también se refirió ayer a la reforma fiscal y pidió al Gobierno que apueste por la "austeridad en el gasto público", porque está convencido de que una subida de impuestos sería "perjudicial para salir de la crisis". Mientras, el diputado de IU en el Congreso, Gaspar Llamazares, aseguró que la negociación "está en tablas".
Pensiones. Por otra parte, los sindicatos CCOO y UGT, que se reunión con Salgado ayer, mostraron su "preocupación" porque el Gobierno pretenda subir en 2010 las pensiones mínimas el 2% y el 0,3% el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiple (IPREM). Según los dirigentes sindicales, el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) les comunicó ayer que su previsión es elevar un 1% todas las pensiones y un punto más las mínimas, un incremento que los sindicatos consideran insuficiente.