la opinión. Bruselas / Madrid
Tanto organismos internacionales como nacionales ven signos de recuperación en la economía europea, aunque éstos sean lentos. Sin embargo, de momento mantienen sus posturas para controlar el desplome, pero advierten de que no durarán para siempre.
Así, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude trichet, advirtió ayer de que la crisis económica no ha terminado, por lo que aún no es el momento de retirar las medidas de estímulo. Sin embargo, durante una comparecencia ante el Parlamento Europeo, destacó que la economía del euro "muestra algunos síntomas de estabilización" y experimentará en los próximos meses una "recuperación muy gradual".
En cuanto a las medidas excepcionales contra la crisis, dijo que todavía no ha llegado la hora de poner fin a la "fuerte intervención" en el mercado monetario acometida por el BCE, pero dejó claro que ésta "no puede mantenerse para siempre" y que habrá que retirarlas cuando la situación mejore.
Respecto a los tipos de interés, consideró que el nivel actual –en el mínimo histórico del 1 por ciento– sigue siendo "adecuado".
Sobre la situación de la economía europea, también habló ayer el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, que afirmó que la Unión Europea "debe encarar aún inseguridades".
Además, añadió que los días del dólar como divisa de reserva mundial están contados después de la crisis financiera y que las alternativas son el euro ("hay muchas razones para creer que la aceptabilidad del euro podría aumentar") y la moneda china.
Esfuerzo. Mientras tanto, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) apunta a que la subida sin precedentes del desempleo necesita "un esfuerzo similar" al que se ha desplegado a escala global para hacer frente a la crisis financiera. Así, el secretario general, Ángel Gurría, subrayó que "la primera prioridad es limitar los despidos".
A este respecto, la Asociación Española de Banca (AEB) coincidió con la OCDE al afirmar que la política española debe centrarse en recuperar la capacidad de crecimiento y en generar empleo.
Mientras el Banco de España, a través de su director general, José Luis Malo de Molina, apuntó que "en algún momento de 2010" la economía española volverá a registrar tasas positivas de crecimiento. Sin embargo, criticó la "obsesión" por pronosticar cuándo saldrá España de la crisis.