Paseo de Mariano Rajoy

Rajoy cierra su estancia en Málaga con una visita al Mercado de Atarazanas

El líder del PP convierte su paseo, que comenzó en la plaza de la Marina, en un baño de masas

25.05.2016 | 12:22

­Como si de una vuelta atrás en el tiempo se tratara. Apenas cinco meses después, la precampaña electoral volvió hacer presencia en Málaga para ratificar la inevitable y nueva cita con la incertidumbre de las urnas. En estas ocasión, con las dudas añadidas de ver cómo acaban de encajar las múltiples incógnitas ocasionadas por unos partidos incapaces de llegar a acuerdos, por primera vez en su historia, de tener que repetir unas elecciones generales. Como ya hiciera en el pasado mes de diciembre con un paseo por la calle Larios, el PP abrió fuego primero en la provincia, adelantándose al resto de los partidos y con la presencia del presidente del Gobierno en funciones y candidato a la reelección del PP, Mariano Rajoy, como principal atlante para tomarle el pulso a estos más de 40 días de trepidante campaña electoral que ahora se dibujan en el horizonte. Acompañado por una nutrida representación de mandatarios populares, Rajoy certificó ayer en una breve intervención ante los medios, y después de asistir en vivo y en directo a una disección milimétrica de un atún de 200 kilos como preludio, lo que será a todas la luces la base de su campaña electoral: la reivindicación permanente de la necesidad de seguir creando empleo, hasta alcanzar la cifra de 20 millones de españoles ocupados, y un discurso centrado en resaltar las reformas acometidas por el gobierno popular en la última legislatura frente al peligro del resto de los partidos, dispuestas a dar marcha atrás en las políticas que, según Rajoy, han servido para combatir a la peor crisis económica en la historia de España.

Todo ello con la duda añadida de saber quién será el número uno de la lista en Málaga y en una jornada que dejó una estampa con carga simbólica. En pleno vendaval de rumores sobre una rivalidad, según los protagonistas ficticia, pero al menos latente de puertas para afuera, el presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, y su homólogo malagueño, Elías Bendodo, posaron junto al alcalde de la capital, Francisco de la Torre, después de que el último hubiera rechazado la alfombra roja que le habían puesto para que desfilara con dirección al Congreso de los Diputados.

Fiel a su estilo, sin concesión alguna a las múltiples crisis abiertas en el PP a causa de los casos de corrupción que afligen al partido, Rajoy defendió su gestión en los últimos cuatro años y aseguró que España era una preocupación en 2011 y ahora está creando empleo. En este punto apeló a la dimensión cercana de sus reformas y la relación estrecha con la creación de empleo para señalar cuál debe ser el polo hacia el que se dirija toda la estrategia de su futuro gobierno en el caso de obtener la confianza en las urnas: «En los próximos cuatro años hay que crear dos millones de puestos de trabajo en España y hay que llegar a 20 millones de españoles trabajando». Una cuenta de resultados, la visionada por el PP, que, según explicó Rajoy, se compromete a crear 500.000 empleos cada año hasta 2019.

Sobre la posibilidad de que sean otras fuerzas políticas las que encabecen el futuro gobierno que salga de las urnas el próximo 26 de junio, el presidente del Gobierno en funciones advirtió del peligro de hacer «tabla rasa» con todas las reformas emprendidas en la anterior legislatura y que esto serviría para devolver España de nuevo a la situación en la que estaba en 2011. «Sería un error descomunal y enormemente negativo para todos los españoles tirarlo todo y volver a la situación de 2011, situación a la que ningún español en su sano juicio quiera volver», manifestó en alusión a la voluntad expresada tanto por el PSOE como por Unidos Podemos de derogar la reforma laboral.

Llamamiento al sentido común

En la necesidad de mantener combatiendo las desigualdades, Rajoy destacó que hay que seguir por el camino de la «sensatez, cordura y del sentido común» para lograr el objetivo básico marcado para los próximos cuatro años y que, a su vez, sirve para elevar la recaudación de la Seguridad Social. «El empleo es bueno para el que lo tiene pero, además, supone más recaudación para las administraciones porque es gente que trabaja y paga impuestos y consume», resaltó, además de asegurar que la idea del PP es la de impulsando bonificaciones fiscales a los empresarios que se lanzan a la contratación indefinida. En relación a Málaga, destacó su papel como provincia en la que «más empresas y más autónomos» se habían registrado a nivel nacional.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

Redes Sociales Candidatos
Enlaces recomendados: Premios Cine