
Con Luis Aragonés al frente, sin Raúl y ausente de todas las quinielas, España recuperó en la Eurocopa de 2008 de Austria y Suiza la gloria internacional.
El 'Sabio de Hortaleza' cambio de rumbo futbolístico a 'La Roja' y entregó el equipo y el estilo a una generación de jugadores que impusieron el toque como arma y como defensa.
Desde el centro del campo, Xavi, Silva o Iniesta marcaron el ritmo que condujo a España a su segundo título europeo.
Tras superar la barrera de los cuartos y superar a Rusia en semifinales jugó la final contra Alemania.