Conflicto

Videocámaras para retratar las humillaciones a los palestinos

20.07.2008 | 00:43
Enemistad. Soldados israelíes vigilan una manifestación palestina. Enemistad. Soldados israelíes vigilan una manifestación palestina.

Una ONG israelí reparte un centenar de grabadoras entre los habitantes de Cisjordania para que capten las agresiones que suelen sufrir a diario

Consciente de que una imagen vale más que mil palabras, una ONG israelí repartió ayer un centenar de videocámaras entre familias palestinas, casi todas en Cisjordania, para que dejen constancia visual de las humillaciones y agresiones que sufren a diario.
El proyecto dio sus frutos recientemente, cuando una joven del sur de Cisjordania grabó cómo cuatro habitantes del cercano asentamiento judío de Sussya daban una brutal paliza con bates a sus ancianos tíos.
Entregadas a los medios de comunicación por la ONG, de nombre Btselem, las imágenes cayeron como un mazazo entre una sociedad, la israelí, que ignora ampliamente lo que sucede en los territorios palestinos, explicó el responsable de su edición, Michael Yagupsky.
El proyecto nació en enero de 2007 por la "frustración" que genera la dificultad de obtener pruebas de violaciones de derechos humanos en los territorios palestinos para presentarlas luego ante los tribunales israelíes, precisó. En las cortes de este país, obtener una condena con versiones orales contradictorias de un acusado israelí y un demandante palestino, es casi una quimera.
Por ello, Btselem optó por entregar pequeñas cámaras de vídeo, fáciles de utilizar y de transportar, a familias palestinas que viven cerca de asentamientos, bases militares o lugares escenario frecuente de operaciones del Ejército israelí. En Israel los vídeos son admitidos como prueba por los jueces.
En Gaza, sometida a un férreo bloqueo israelí desde que Hamás tomó el control por la fuerza en junio de 2007, las videocámaras se cuentan con los dedos de la mano.
El poder de la imagen. Un zapatero palestino en la ciudad cisjordana de Hebrón, Bzassam Jaabare, expuso que antes ni siquiera se molestaba en presentar una querella, sin embargo, ahora, con el vídeo, lo hace, "aunque la Policía trate de rechazarla o me tenga tres horas en comisaría para que me aburra y la retire".
Fue precisamente una famosa grabación, en la que, junto a un soldado impasible, una colona llamaba repetidamente ´sharmuta´ (puta, en árabe) a la madre de la familia, la que quitó la venda de los ojos a muchos israelíes sobre lo que pasaba cerca de su país.

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