la opinión. Bagdad
Al menos 95 personas perdieron la vida y otras 597 resultaron heridas en el día más sangriento de este año en Irak a causa de la explosión de seis bombas y de varios ataques con mortero dirigidos contra importantes objetivos en el centro de Bagdad.
Los atentados, que se sucedieron en menos de una hora en la mañana de ayer, son los más graves que se producen en el país desde la retirada de las tropas estadounidense de sus ciudades, y ponen en entredicho la capacidad de las fuerzas de seguridad iraquíes para hacer frente a la violencia sin su ayuda.
El portavoz del Plan de Seguridad, el general Qasem Ataa responsabilizó de los ataques a Al Qaeda y a los seguidores del partido Baaz, en el poder durante la dictadura de Sadam Husein. Ataa agregó que se ha abierto una investigación para determinar las causas de esta brecha que se ha producido en el ámbito de la seguridad.
El primer incidente tuvo lugar cerca del Ministerio de Exteriores, justo en el exterior de la fortificada Zona Verde, y fue de tal potencia que provocó la muerte de unas 47 personas e hirió a más de 200. La explosión rompió algunas de las ventanas del Parlamento iraquí, que se encuentra en el interior de esta zona donde están la mayoría de edificios gubernamentales y Embajadas extranjeras.
Mientras, otro camión bomba sacudió el distrito de Waziriya, cerca del Ministerio de Finanzas, matando a al menos 28 personas y causando heridas a otras 180. Esta explosión provocó importantes daños y, según indicó un testigo, parte de un tramo elevado de una carretera se vino abajo.
Además, según la Policía, el edificio de la gobernación central de Bagdad fue objeto de un ataque de mortero, así como el distrito de Salhiya, donde se encuentran bases del Ejército. En el distrito sureño de Bayaa, una explosión se cobró la vida de dos personas y dejó heridas a otras cinco.
Reacciones. El primer ministro de Irak, Nuri al Maliki, pidió la revisión de las medidas de seguridad en el país tras los atentados. En un comunicado oficial, afirmó que "los ataques criminales requieren, sin la menor duda, evaluar de nuevo nuestros planes y mecanismos de seguridad para afrontar los desafíos terroristas". Al mismo tiempo, señaló a los miembros de Al Qaeda como autores de los ataques.
Mientras, el Consejo de Seguridad de la ONU resaltaron en una declaración que "esta tragedia" se produce en el sexto aniversario del atentado contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad. Asimismo, el portavoz del Departamento de EEUU, Ian Kelly, transmitió las condolencias del Gobierno de EEUU a las familias de las víctimas y al Ejecutivo iraquí y sostuvo que estos atentados "son un intento de socavar el proceso" democrático y de estabilización del país.