la opinión. Washington
El presidente Barack Obama ha aprobado la creación de un nuevo equipo que, bajo la supervisión de la Casa Blanca, se encargará de interrogar a supuestos terroristas detenidos, informó ayer un portavoz de la Casa Blanca.
El portavoz Bill Burton, quien acompaña al presidente y su familia en sus vacaciones en Massachusetts, dijo que la nueva unidad tendrá su sede central en la de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que depende del Departamento de Justicia.
El equipo, denominado ´Grupo de Interrogatorio de Detenidos de Alto Valor´ (HIG, por su sigla en inglés), incluirá a miembros de diferentes agencias, pero agrupados en un solo equipo, añadió Burton. ´The Washington Post´ publicó ayer que la medida, aprobada por Obama la semana pasada, "es parte de un esfuerzo más amplio para volver a encaminar la política de Estados Unidos sobre detenciones e interrogatorios".
Bajo las nuevas instrucciones los interrogadores deberán mantenerse dentro de los parámetros del Manual de Campo del Ejército en lo que se refiere al interrogatorio de sospechosos.
Precisamente, la oficina de ética del Departamento de Justicia ha recomendado que el Fiscal General, Eric Holder, inicie investigaciones de la conducta de la Agencia Central de Inteligencia y las denuncias de torturas de sospechosos por actividades terroristas.
Burton dijo que la decisión de reabrir las investigaciones de las denuncias de abuso de los detenidos corresponde exclusivamente a Holder, sin interferencia del presidente Obama.
"El presidente todavía cree que deberíamos mirar hacia adelante, al futuro, y no hacia atrás, al pasado", añadió Burton. "Pero la decisión corresponde, en última instancia, al secretario de Justicia".
El Departamento de Justicia iba a divulgar ayer, al menos en parte, un informe hecho en 2004 por la Inspección General de la CIA sobre los supuestos abusos a presuntos miembros de Al Qaeda durante interrogatorios, como amenazas con pistolas y taladradoras eléctricas, según indicó ayer la CNN.
Algunos medios de comunicación estadounidenses, entre ellos la CNN y la revista Newsweek, tuvieron acceso previo a este informe que ayer se iba a hacer público. Según la CNN, el informe desvela que agentes de la CIA utilizaron una taladradora eléctrica y un arma en dos interrogatorios separadas contra Abd al-Rahim al-Nashiri, acusado por el ataque cometido en el 2000 contra el destructor Cole, en el que murieron 17 marines.
La revista Newsweek, por su parte, dijo que, según el informe, en los interrogatorios se escenificaban ejecuciones fingidas para atemorizar a los detenidos y en una ocasión incluso se disparó un arma en la habitación contigua para que un interrogado pensase que otro había sido asesinado.