c.h.Paek/efe. Seúl
Corea del Norte elevó ayer de nuevo la tensión con su anuncio de que avanza en el proceso de enriquecimiento de uranio para fabricar armas atómicas, en respuesta a las sanciones internacionales por su reciente prueba nuclear.
En una carta dirigida al Consejo de Seguridad de la ONU, el régimen comunista norcoreano aseguró que el enriquecimiento experimental de uranio se ha realizado con éxito y que ha comenzado "la última fase" de ese proceso para construir armas nucleares. A la vez, las autoridades de Pyongyang señalaron que sigue en marcha el proceso paralelo de extracción de plutonio a partir de las barras de combustible nuclear que almacena en su reactor de Yongbyon, que "está convirtiendo en armas".
Corea del Norte había amenazado en junio con comenzar a enriquecer uranio y con utilizar todo su plutonio para fabricar armas nucleares, en respuesta a la nueva condena del Consejo de la Seguridad de la ONU por su segunda prueba nuclear realizada en mayo. Hasta ahora, Corea del Norte ha llevado a cabo dos ensayos nucleares subterráneos en 2006 y 2009 basados en plutonio.
Estados Unidos sospechaba desde hace tiempo que Corea del Norte desarrollaba un programa secreto de enriquecimiento de uranio para crear armas nucleares mediante ese otro material nuclear. Algunos expertos creen que Corea del Norte compró el equipamiento necesario para enriquecer uranio y trataría de fabricar al año tres bombas atómicas de ese material, según la agencia surcoreana Yonhap.
Esta nueva amenaza nuclear coincidió con la llegada ayer a Seúl del enviado especial de Estados Unidos para Corea del Norte, Stephen Bosworth, quien viajó ayer a China para evaluar las vías de reanudar las negociaciones con Pyongyang para que abandone su programa nuclear. Por ello, expertos locales señalaron que el mensaje norcoreano está destinado a presionar a EEUU por mantener las duras sanciones.
Rechazo internacional. Bosworth expresó desde Pekín la preocupación de Washington por el nuevo desafío a la comunidad internacional del régimen comunista de Kim Jong-il.
Por su parte, Rusia consideró "muy alarmante" este anuncio norcoreano. "Esta información no puede más que causar preocupación", reconoció una fuente no identificada del Ministerio de Asuntos exteriores ruso. "Se está sentando un precedente muy alarmante con ese desprecio abierto y expresivo hacia las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas", añadió.
Asimismo, el ministro japonés de Asuntos Exteriores, Hirofumi Nakasone, pidió ayer a Corea del Norte que "abandone todo comportamiento que aumente las tensiones". También en Corea del Sur no tardaron en manifestarse en contra y calificó de "intolerable" dicha amenaza. El portavoz del Ministerio de Exteriores surcoreano, Moon Tae-young, lamentó "profundamente" esa actitud.