j. l.paniagua/efe. Tegucigalpa
Tres meses después del golpe de estado en Honduras la tensión en Tegucigalpa vuelve a aparecer una vez más acompañada de cierres de medios de comunicación y suspensión de garantías constitucionales. Así, el Gobierno ´de facto´ de Roberto Micheletti clausuró ayer dos medios de comunicación e impidió que los seguidores del presidente depuesto, Manuel Zelaya, marcharan por Tegucigalpa y otros puntos de Honduras, que cumple tres meses del golpe de Estado en estado de sitio.
Apenas horas después de que el Gobierno informara en la noche del domingo de un decreto que suspende varias garantías constitucionales, incluida la libertad de prensa, fuerzas policiales y militares irrumpieron ayer a las 05.20 hora local, para tomar las instalaciones de la emisora Radio Globo.
El cierre del edificio no impidió, sin embargo, que el medio consiguiera burlar el cierre policial y saliera de nuevo al aire a través de Internet, transmitiendo desde una casa, según explicó Alejandro Villatoro, dueño del medio.
Menos suerte tuvo el canal 36 de televisión, Cholusat Sur, también intervenido desde la madrugada, y con sus instalaciones rodeadas de policías y militares que impiden el paso desde la madrugada. Tanto Radio Globo, como Cholusat Sur, son dos de los escasos medios que difundieron las opiniones de Zelaya y de sus seguidores desde el golpe.
El cierre se realizó al amparo de un decreto que suspende las libertadas constitucionales de prensa, reunión y circulación, entre otras, durante 45 días. Entre otras cosas, esa norma prohíbe "emitir publicaciones por cualquier medio (...) que ofendan la dignidad humana, a los funcionarios públicos, o atenten contra la ley, y las resoluciones gubernamentales; o de cualquier modo atenten contra la paz y el orden público".
Tras este anuncio, el presidente del Congreso hondureño, José Alfredo Saavedra, solicitó ayer la derogación de este decreto y Roberto Micheletti aseguró que hará consultas para tomar una decisión.
El cierre de las emisoras pareció no ser suficiente ya que alrededor de dos centenares de Policías impidieron ayer la marcha convocada en la capital hondureña por el Frente Nacional de Resistencia contra el Golpe, que agrupa a colectivos sociales y sindicales.
Los efectivos policiales se apostaron a ambos lados de la calle de la Universidad Pedagógica, lugar habitual del comienzo de las marchas desde el derrocamiento de Zelaya, impidiendo el movimiento de los manifestantes.
El embajador John Bielh, asesor principal del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) para Honduras, también lamentó la suspensión de las garantías. En ese sentido, afirmó que el secretario general del organismo, José Miguel Insulza, podría llegar a Honduras acompañado de una misión de cancilleres antes del jueves.
Por su parte, el Gobierno de EEUU dijo ayer que es hora de que el régimen ´de facto´ en Honduras deje de "cavar" y ayude a resolver la crisis política en ese país, al considerar que hasta ahora sólo ha contribuido a profundizarla.
Fin de inmunidad. Además, el Gobierno ´de facto´ dio un plazo "no mayor de diez días" a Brasil para que defina el estatus del depuesto presidente hondureño. "De no ser así nos veremos obligados a tomar medidas adicionales", indicó el Ministerio de Exteriores en un comunicado, medidas que pasarían por poner fin a la inmunidad de su legación.
Además, Micheletti anunció que no recibirá a los embajadores de España, Argentina, México y Venezuela. Ante esto, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, aseguró que aunque Micheletti no reconozca al embajador de España, "el embajador de España está reconocido por el Gobierno democráticamente elegido".