EFE / BERLÍN
El tripartito que forma la coalición que dirige la canciller federal, Angela Merkel, acordó esta noche prolongar la vida de las 17 centrales nucleares alemanas una media de 12 años como parte de su nuevo concepto energético para el país a medio y largo plazo.
El compromiso alcanzado contempla que las plantas atómicas construidas a partir de 1980 puedan prolongar su vida hasta 14 años, mientras las más antiguas tendrán una actividad suplementaria de ocho años.
Esto significa que las últimas centrales nucleares alemanas serán desconectadas en 2040, mientras el acuerdo anterior, suscrito por la coalición socialdemócrata-verde de hace dos legislaturas, estableció que la energía atómica desaparecería en 2025.
Con independencia de este acuerdo, los cuatro grandes consorcios energéticos alemanes -E.on, EnBW, RWE y Vattenfall- deberán pagar a partir de 2011 y durante seis años una tasa nuclear suplementaria de 2.300 millones de euros, que revertirá en su totalidad en los presupuestos federales con el fin de reducir la deuda acumulada del Estado.
Asimismo deberán hacer una aportación especial para el desarrollo de la energía ecológica de 300 millones anuales entre 2011 y 2012 y de 200 millones de euros anuales entre 2013 y 2016.
La coalición gubernamental -formada por cristianodemócratas (CDU), socialcristianos bávaros (CSU) y liberales (FDP)- cuenta con que su decisión sobre las plantas nucleares sea ratificada por el Bundestag, el parlamento federal, sin necesidad de pasar posteriormente por el Bundesrat, donde carece de mayoría.
Sin embargo, la oposición socialdemócrata (SPD), verde y de La Izquierda, así como varios estados federados, han anunciado que recurrirán al Tribunal Constitucional para tumbar el proyecto de ley del gabinete de Merkel.
El anuncio de la prolongación de la vida de las centrales nucleares trajo consigo inmediatamente una lluvia de críticas desde la oposición y los movimientos ecologistas y antinucleares, cuyos miembros se manifestaron masivamente ante la Cancillería este domingo.
"Nuestros hijos, pero también nuestros nietos, se van a ver confrontados con esa peligrosa fuente de energía", dijo Trittin, mientras el presidente del SPD, Sigmar Gabriel, acusó al gobierno de romper pactos alcanzados en legislaturas pasadas.