5º Edición

La Ruta Inka 2008 reúne en Ecuador y Perú a participantes de trece países

06.07.2008 | 10:29

Más de un centenar de participantes de trece países de América y Europa integran este año la quinta edición de la Ruta Inka, que recorrerá hasta el 11 de agosto varios enclaves arqueológicos y reservas naturales importantes de Ecuador y Perú.

Subtitulada "En busca de El Dorado", la Ruta Inka 2008 pretende hermanar las comunidades indígenas de la región andina con estudiantes de todo el mundo, que seguirán el recorrido de los antiguos exploradores hispanos en busca de la mítica ciudad de oro.

Según el director de la Ruta, Rubén de la Torre, se prevé que los estudiantes transiten por algunas sendas del Qhapaq Ñan, una extensa red de caminos incas que se extendía en tiempos del imperio desde el sur de Colombia hasta el centro de Chile.

De este modo, visitarán ciudades del sur de Ecuador como Cuenca, Saraguro y Loja, para luego cruzar la frontera con Perú y conocer Piura, Cajamarca, Ancash, Ica y Cuzco, entre otras.

"Será una inmersión en la esencia de los pueblos, en los que los protagonistas tendrán una fascinante convivencia con las comunidades indígenas, con la intención de crear una hermandad que perdure en el tiempo", aseguró De la Torre.

Ante la repercusión de la iniciativa, varias comunidades indígenas se han sentido protagonistas del proyecto y "han decidido reconocer las expediciones de la Ruta Inka" como parte de su representación cultural "ante el mundo", apostilló.

Además, De la Torre dijo que en la ceremonia de inauguración de la ruta, celebrada el pasado jueves, los estudiantes "han jurado como embajadores honorarios" de los pueblos indígenas del Tahuantinsuyo, el territorio de la civilización inca.

Los actos de recibimiento de los integrantes de esta nueva edición de la Ruta Inka se llevaron a cabo en el complejo arqueológico de Ingapirca, en el sur de Ecuador, donde se realizó un ritual tradicional con danzas indígenas.

Covadonga Pérez, estudiante de Danza en Madrid y participante por segundo año en la Ruta, dijo a Efe que "los estudiantes no sólo aprenden del folclore de los pueblos que visitan, sino que también ofrecen bailes y actividades típicas de sus propios países".

"En la fiesta de bienvenida yo bailé una pieza de flamenco, un tango de Camarón", un famoso cantaor flamenco, declaró Covadonga.

Los estudiantes, de entre 16 y 22 años, para poder participar en la Ruta Inka, "tienen que estar motivados y atraídos por los pueblos andinos", informó la estudiante.

Por su parte, Alba García, de 21 años y también participante por segundo año de la Ruta, declaró a Efe que esta "es una experiencia que todo el mundo debería vivir, porque además de todo lo que conocemos, todos los jóvenes que participamos tenemos en común la solidaridad, la generosidad y las ganas de aprender".

Para Héctor Sánchez, peruano de 22 años, que participa por primera vez, "es muy interesante conocer a gente de otro continente, porque te das cuenta de que, aunque seamos de países tan alejados tenemos las mismas dudas, los mismos objetivos y aspiraciones"
"El recibimiento que hemos tenido ha sido muy acogedor, con mucho cariño. Nos dan lo mejor que tienen y nos consideran como hermanos", remarcó Héctor.

La Ruta Inka 2008, organizada por la Asociación Ruta Inka (ARI), pasará, sobre todo, por pequeñas localidades andinas, lo que permitirá una relación más cercana con sus habitantes y un intercambio cultural más auténtico, informó De la Torre.

El responsable añadió que "por recorrer este tipo de comunidades, ha sido más difícil lograr una buena coordinación y unos acuerdos ventajosos para el alojamiento y la manutención de los estudiantes".

Además, confirmó que ARI trabaja con las autoridades locales y regionales tanto de Ecuador como de Perú, lo que "contribuye al éxito de la expedición a su paso por los diversos pueblos".

Diana Araujo, responsable de la Unidad de Turismo de Azogues, declaró a Efe que esa alcaldía cuenta con un presupuesto para cubrir el transporte, la comida y el alojamiento de los jóvenes.

"El pueblo de Azogues le da mucha importancia a la juventud y más aún si es para rescatar nuestras tradiciones y para un intercambio cultural de esta categoría", afirmó Araujo al recibir a los jóvenes.

La aventura terminará en Perú el 11 de agosto en la excavación arqueológica de Cerro Baúl, tras navegar por el lago Titicaca y visitar Machu Picchu.

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