arte

El compromiso de Barceló con la naturaleza, plasmado en exposición de grabado

10.07.2008 | 17:13

Varias piezas de la serie Tauromaquia del artista Miquel Barceló (1957), con unos de sus acrósticos más conocidos, encabezan una exposición, inaugurada hoy en Valladolid, que reúne veintisiete obras gráficas y en la que se reivindica el compromiso del artista con la naturaleza.

Las piezas, realizadas por Barceló entre 1990 y 2002, pertenecen a las series "Lanzarote", "in Mali" y a "La obra gráfica de los años 90", en la que destacan las de la serie Tauromaquia, donde el toro surge de un reflujo circular de la mancha litográfica.

El título de la exposición "Gesto de la naturaleza" define "la esencia del artista", ha afirmado en rueda de prensa el codirector de la Galería de Arte Contemporáneo y Moderno de Málaga (GACMA), a la que pertenecen las piezas, José Luis Rodríguez Moreno.

"Hablar de Miquel Barceló es hablar de un artista comprometido con la naturaleza", ha detallado Rodríguez, tras considerar que la grandeza del artista, premio nacional de las Artes en 1986, es que "trabaja en muchas facetas y lo hace bien".

Los materiales que utiliza Barceló son "orgánicos", lo que demuestra la búsqueda de lo natural por parte del pintor, galardonado con Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 2003.

Obras como "Calamar", "Rata" o "Acróstico de cabras", caracterizadas por el color negro y realizadas por ambas caras de un papel japón, ejemplifican en la exposición la creación del artista en la década de los 90, cuando se observa que el procedimiento creativo de los grabados es similar al utilizado por Barceló en su producción pictórica.

Barceló resuelve todas las técnicas "con gran maestría", ha valorado Rodríguez, tras considerar que el autor mallorquín es "un artista muy completo" puesto que trabaja con igual soltura la pintura, la escultura, la cerámica, el dibujo, los murales e incluso los decorados.

Piñas, perros, monos, algas, paisajes y figuras aparecen como los elementos principales en los grabados realizados en la década de los 90.

La presencia de lo orgánico se refleja en la serie "in Mali", realizada durante un viaje a África y que ha supuesto que sus gentes y la vida del desierto sean temas más desarrollados por Barceló en los últimos años.

En esta serie de piezas incorpora, también, materiales poco ortodoxos, llenos de texturas y colores, representativos del continente africano.

Rodríguez ha opinado que mientras que "hay artistas que son más conceptuales, Barceló se queda en la esencia de la vida".

"Tú ves una obra de Barceló y sabes que es un Barceló" porque "se parece mucho en una técnica y en otra", según el responsable de la exposición.

Aunque Miquel Barceló comienza a experimentar con los grabados en los años 80, no es hasta los 90 cuando controla la técnica, ha explicado Rodríguez, quien ha matizado que la técnica utilizada por el artista juega un papel importante en la creación de su obra.

Los soportes y materiales "poco ortodoxos en ocasiones" logran que su obra presente un aspecto "experimental y diferente" que hace que su pintura tenga un lenguaje "particular y evocador".

La exposición, que se ha exhibido en diferentes ciudades de España y que probablemente viaje a París, se puede ver en la sala municipal de exposiciones de las Francesas de Valladolid, hasta el próximo 17 de agosto.

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