tiempo libre

Los niños reciben el doble de juguetes veraniegos que a principios de la década

12.07.2008 | 15:01

Los niños españoles reciben el doble de unidades de los juguetes más típicos de verano, los vinculados al agua, la playa o al deporte en espacios amplios, con respecto a principios de la década, según el presidente de la patronal nacional, José Antonio Pastor.

En declaraciones a Efe, el presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes ha explicado que en 2001 se vendían 0,6 artículos de la categoría "deportes/aire libre" por cada niño y que, desde entonces, la media ha aumentado cada año hasta situarse en 1,2, en 2007.

Para Pastor, este espectacular aumento se ha producido porque los padres han pasado de considerar al juguete como un artículo simplemente de entretenimiento para, ahora, verlo como "un estímulo para los sentidos".

"Se trata no solamente de divertir sino de buscar un desarrollo, un estímulo y una intención; ahora tenemos más motivos para ir a la tienda a comprar un juguete", ha destacado.

En cuanto al gasto en euros por niño, el desembolso también ha aumentado ya que se ha pasado en el mismo periodo de 11,78 euros a 22,06, lo que refleja que la inversión en términos económicos corrientes se ha duplicado.

Preguntado por la incidencia de la actual crisis económica, el presidente de la patronal ha comentado que es pronto para saber si la coyuntura ha repercutido significativamente en el consumo.

En verano, los juguetes más regalados son las colchonetas hinchables, flotadores y pistolas de agua (relacionados con el agua), los conjuntos de cubos y regaderas, pequeñas barcas de goma y juegos de buceo (playa), las paletas, bolos, "skip it", "hula hoops", cuerdas para saltar y porterías hinchables (deportes), así como los vehículos de radio control.

A estos se unen los tradicionales patinetes, bicicletas, patines, triciclos, tableros de baloncesto y otros clásicos, como las casitas, toboganes, areneros, columpios, balancines, castillos de aire, tiendas, cometas o vehículos de batería.

El sector del juguete presenta una alta estacionalidad ya que el 75 por ciento de la facturación se concentra en la campaña de Navidad, aunque los fabricantes se esfuerzan por aumentar las ventas en otros momentos del año, como en verano.

Este periodo, comprendido las fechas de los regalos de comunión y septiembre, es el segundo "punto álgido" del año, al agrupar entre el 12 y 15 por ciento de las ventas anuales, que en 2007 ascendieron a 1.036 millones de euros.

Pastor ha explicado que la compra de juguetes en verano está "intensamente" relacionada con la climatología, puesto que si no hace el suficiente calor las cifras.

Ello se refleja en que, estadísticamente, se venda más en las provincias mediterráneas, destino de la mayor parte de los veraneantes, es decir, Andalucía, Región de Murcia, Comunitat Valenciana, Cataluña y Baleares.

Según la patronal, los nuevos hábitos de vida y la vinculación entre la práctica de deportes al aire libre con la vida sana ayuda a que el consumidor se muestre cada vez más dispuesto a invertir en este tipo de artículos.

Cada vez hay un mayor número de adultos que apuestas por que sus hijos dediquen su tiempo libre a jugar en un entorno seguro y en contacto con la naturaleza.

En esta línea, muchos de estos padres hacen coincidir los regalos de juguetes de la categoría "deportes/aire libre" coincidiendo con el fin del curso escolar y en recompensa por las buenas calificaciones.

Según la patronal, con sede en Ibi (Alicante), el comprador suele responder a un nivel socioeconómico medio o medio-alto, poco sensible a la publicidad y que tiene en cuenta el precio, la seguridad del producto y la presentación en el punto de venta.

En España hay más de dos centenares de jugueteras, la mayoría de pequeño tamaño, que generan un empleo directo en torno a los 4.000 trabajadores y otro inducido de mayor dimensión, y la mitad de los fabricantes se hallan en la Comunitat Valenciana, principalmente en el "valle del Juguete" de Alicante, entre Ibi, Tibi y Onil.

Otras webs del Grupo Editorial Prensa Ibérica
 
 
 
La Opinión de Málaga