Según la SEPAR

La legionelosis es más habitual en Valencia, Cataluña y País Vasco

21.07.2008 | 14:26

La legionelosis es más habitual en las comunidades autónomas de Valencia, Cataluña y País Vasco que en el resto de España, según un estudio acerca del comportamiento de esta infección realizado por Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR).

El análisis difundido hoy y coordinado conjuntamente por los miembros de esta sociedad, los doctores José Blanquer y Joan Caylà, también pone de manifiesto que en 2006 se notificaron a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica 1.278 casos, cifra que sitúa la tasa de incidencia en un 2,92 por cada 100.000 habitantes.

El origen más frecuente de esta infección, según Julio Ancochea, presidente de SEPAR, es la eliminación de aerosoles producidos por torres de refrigeración e instalaciones de agua caliente.

Otra forma de transmisión son las redes de distribución de agua potable y agua sanitaria.

El contagio en hospitales es el de mayor gravedad, ya que afecta a una población con sistema inmunitario deprimido, explica una nota difundida por la SEPAR.

En cuanto a la mortalidad, Blanquer constató "que puede alcanzar el 20 por ciento o el 25 por ciento, e incluso el 40 por ciento en los casos intrahospitalarios que afectan a pacientes inmunodeprimidos, mientras que se sitúa entre el 3 por ciento y el 5 por ciento cuando se trata de brotes aislados".

Muchos de los focos de infección suelen estar en los aparatos de refrigeración de los grandes edificios, que favorecen la difusión de partículas volátiles en el ambiente y, con ellas, la bacteria causante de la enfermedad., recordó Blanquer.

La bacteria "legionella pneumophila" coloniza las tuberías, un medio muy parecido a su medio natural, que es el agua estancada.

Esta bacteria es un microorganismo intracelular, es decir, necesita parasitar otro cuerpo para mantenerse viva, y en las tuberías encuentra el medio ideal.

"Cuando las bacterias son aerosolizadas a través de las torres de refrigeración, la persona las inhala y desarrolla de la enfermedad", explica Blanquer, quien añadió que la humedad y el calor tanto del ambiente como de los pulmones de la persona afectada, son un medio ideal para su desarrollo.

Los efectos de la legionelosis tienden a ser más graves que los de una neumonía convencional, puesto que los síntomas iniciales, semejantes a los de un resfriado, son sólo los prolegómenos de otros -esputos con sangre, fuerte dolor torácico al respirar, entre otros- que definen con más precisión la presencia de la infección.

También puede conllevar manifestaciones neurológicas, como cefalea y confusión, provocar diarreas e incluso afectar al corazón, al páncreas o al riñón.

"Si la patología se trata a tiempo, el índice de mortalidad no supera el 6 por ciento, pero si pasan 48 horas sin hacerlo este porcentaje puede subir al 25 pro ciento", aseguró Blanquer.

La prevención pasa, sobre todo, por la limpieza y el mantenimiento adecuado de las torres de refrigeración de edificios públicos y privados, aunque también en los domicilios se pueden adoptar medidas cautelares, entre ellas, "limpiar bien los filtros de aire acondicionado y vigilar los depósitos de agua", según el especialista.

Respecto a los grupos de riesgo, este neumólogo detalla que son las personas inmunodeprimidas, es decir, con las defensas bajas, así como enfermos crónicos hepáticos o diabéticos.

Asimismo, los fumadores también son un colectivo de alto riesgo.

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