Estudio universitario

Controlar el turismo para salvar el paraíso caribeño de Kuna Yala

30.07.2008 | 16:38

Un estudio universitario que evalúa las transformaciones socio económicas de Kuna Yala, comarca indígena del Caribe panameño, propone el control del turismo como la única forma de preservar este paraíso natural para las futuras generaciones.

El antropólogo español Xerardo Pereiro, que analiza desde 2003 el impacto del turismo en el archipiélago, sostiene que los cambios que provoca esa actividad atentan contra la identidad del grupo étnico.

"Si pierdes el control de tu territorio, tus recursos, tu identidad, lo estás perdiendo todo", explicó a Efe Pereiro, investigador del Departamento de Estudios Multidisciplinares de la Universidad de Trás-os-Montes e Alto Douro (UTAD), en Portugal.

Junto a su equipo, Pereiro inició hace un mes un Estudio Estratégico del Turismo en San Blas, nombre que dieron los colonizadores españoles al alrededor de 360 islas y arrecifes y 230 kilómetros de costa caribeña que habitan los indios Kuna.

Financiado durante tres años por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT) del Gobierno panameño, el estudio pretende, entre otras aplicaciones, "crear un conglomerado de empresarios, con una página web y contabilidad de visitas a las islas, que haga de apoyo a la Secretaría de Turismo Kuna", con capacidad de autogestión, informó Pereiro.

El equipo de Pereiro, en el que está el antropólogo kuna Cebaldo de León (Inawinapi), analizará cómo conjugar los objetivos de los empresarios de San Blas y recibir menos turistas, pero de calidad.

Se pretende mejorar la capacitación de los anfitriones, cualificar a los guías, reducir el impacto ambiental, desarrollar energías limpias, diseñar nuevos proyectos ecoturísticos, y diversificar la oferta más allá de los "molas", el apreciado bordado de los trajes de las mujeres kuna y obligado "souvenir" de la zona.

"Proponemos un turismo comunitario, responsable, ecológico, sustentable y solidario", indicó el antropólogo, porque, aseguró, "si ceden, como ha pasado con otros indígenas, pierden su territorio, su identidad, su lengua. Lo pierden todo."

Los Kuna gozan desde 1938 de una cierta independencia política y administrativa y son el primer pueblo indígena con derechos sobre sus tierras, incluido su desarrollo turístico, con normativa propia.

Sólo los Kuna pueden explotar proyectos turísticos en la comarca, el más exótico paisaje del Caribe panameño, con autorización del Congreso General Kuna, que encabezan tres caciques generales.

Los turistas deben respeto a la comunidad y por decreto del Congreso no pueden visitar en traje de baño las zonas habitadas, ni traficar con alcohol u otras sustancias ilícitas, o sacar fotos y filmar vídeos sin consentimiento de los habitantes.

Propuestas de desarrollo turístico masivo se han encontrado con la oposición del Congreso General, que identifica un peligro de dominación y control político a través del turismo, explicó Pereiro.

En los años 70, el propio Instituto Panameño de Turismo (IPAT), ente encargado del desarrollo turístico del país, pretendió, al parecer, construir en el área un complejo hotelero con 686 habitaciones y un aeropuerto internacional.

Pero la política turística panameña no apunta hoy hacia una "cancunización" o "marbellización" del turismo en Kuna Yala ni en ninguna otra región del país, afirmó a Efe el asesor de Comunicación del IPAT Ricardo Ledezma.

Dijo que "no existe un modelo turístico Kuna, porque no están trabajando sobre una estrategia de desarrollo turístico sostenible, que sustente la posibilidad de un tipo de turismo en particular".

"No se debe asumir como modelo turístico la limitación de las visitas", agregó Ledezma quien sostuvo que en San Blas "existen negocios aislados que dan servicios mínimos a los pocos visitantes que llegan, no porque existan mecanismos de control o protección, sino por la dificultad de acceso y la limitación en el hospedaje".

Esta ha sido la decisión del pueblo Kuna, "pero una decisión dista mucho de ser una estrategia en sí misma", subrayó Ledezma.

El resultado de la investigación de Pereiro y de León está vertido en el libro "Los impactos del turismo en Kuna Yala" y un documental de 65 minutos de duración, con los que ganaron el premio de la Feria Internacional de Turismo de España (Fitur) 2007.

En el actual trabajo auspiciado por las autoridades panameñas participarán también la antropóloga Mónica Martínez, de la Universidad Autónoma de Barcelona; Jorge Ventocilla, asociado de comunicación del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales; y Yadixa del Valle, estudiante de Turismo Kuna.

En Kuna Yala es posible alojarse en cabañas que regentan familias indígenas, "camping" y anclar veleros y pequeños cruceros entre las islas, con permiso de la comunidad, tras el pago de un impuesto.

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