Nicole Cacho. Málaga
Miguel Navarro considera su sello discográfico, Alone Records, "un disfrute más que una obligación", y asegura que mientras le siga proporcionando esa satisfacción del trabajo bien hecho continuará su labor de difundir el buen rock por todos los rincones del mundo, aunque apostilla entre risas: "No le aconsejo a nadie que monte un sello... A no ser que esté loco".
Este malagueño se embarcó, en el año 2000, en un arriesgado proyecto con el que pretendía "dar salida" a un tipo de música que en Málaga se quedaba en la sombra: el rock, en todas sus vertientes. "Nunca lo enfoqué para vender sólo en Málaga, sino siempre con grupos que tuvieran una proyección más allá de las fronteras", explica Navarro. A día de hoy, Alone Records es uno de los sellos de referencia en cuanto al stoner, metal y las vertientes eclécticas del rock, algo que con modestia y mucho trabajo Miguel Navarro logró desde su propia casa. "Después de nueve años, ya tenemos un nombre", manifiesta orgulloso este músico y empresario. Músico porque fue precisamente por una mala edición de un disco con su anterior grupo (Zona Púrpura) por lo que decidió montar Alone Records, y hoy, además de llevar el timón de este sello, es uno de los integrantes de Desisto.
Navarro recuerda que el primer disco salido de la factoría de Alone Records fue precisamente un recopilatorio de grupos locales. "No se vendió nada, así que nos metimos a promocionar grupos suecos", cuenta. En la actualidad, el sello se dedica enteramente a grupos nacionales con una importante proyección internacional, como son Orthodox, Moho, Cuzo, Viaje a 800, Reznik, El Páramo o Beiruth, entre otros. "Lo mejor de la escena española", opina el malagueño.
Si se pone en cifras, en estos ocho años Alone Records ha lanzado 26 referencias, muchas de ellas en vinilo, un formato que Navarro afirma no está ni mucho menos en decadencia. "El vinilo vive ahora un revival", sentencia el empresario, quien menciona que en Málaga se editan unos 300.000 vinilos al año.
Constancia. Eso sí, entrar en el grupo de afortunados que pueden llamar hogar a Alone Records no es del todo fácil, puesto que la filosofía de la empresa es la calidad y la constancia. "La mayoría de la música que me llega no forma parte de la línea a seguir. Además, tengo planeado lo que voy a publicar en los próximos dos años", explica Navarro. "Prefiero tener una cantera de ocho o diez grupos y dedicar todo mi tiempo a ellos; es la única forma de que estas bandas tengan una proyección real y duradera", opinó.
Con las mismas ganas que las del primer día y con la experiencia del tiempo vivido, Alone Records promete seguir ofreciendo contundentes y experimentales acordes en la escena musical mundial.