efe. Mérida
España comenzará a vacunar contra la gripe A(H1N1) a principios del otoño próximo y, para ello, el Estado hará una compra centralizada de las dosis que, posteriormente, deberán abonar las comunidades autónomas en función del número que se haya administrado en su territorio.
Este acuerdo se alcanzó en el Consejo Interterritorial de Salud celebrado ayer en Mérida, que estuvo presidido por la ministra del ramo, Trinidad Jiménez.
La compra centralizada de las vacunas pretende conseguir mejores precios de venta y garantizar que llegue a las comunidades autónomas, que tienen las competencias en materia sanitaria, al mismo tiempo que al resto de ciudadanos de la Unión Europea, según la ministra.
En dos o tres semanas, dijo Jiménez, la Comisión de Salud Pública definirá los criterios de la compra de las dosis en función de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en cuanto a qué tipo de población sería necesario vacunar.
Jiménez indicó que la vacuna llegará a toda la población que se necesite y que, al ser una situación "excepcional y sobrevenida", el Estado adelantará el pago a las comunidades autónomas, que, posteriormente, deberán devolver el dinero correspondiente a las dosis recibidas.
Según la consejera de Canarias, Mercedes Roldós, la propuesta inicial fue que las comunidades autónomas abonaran conjuntamente 198 millones de euros para adquirir 17 millones de vacunas, con las que se llegaría al 30 por ciento de la población, mientras que el Estado compraría otra partida de reserva por valor de 65 millones, para cubrir a otro diez por ciento de los habitantes.
Los representantes de las regiones, a su juicio, consideraron "inabordable" acometer esa inversión debido a su situación económica, pendiente del nuevo sistema de financiación autonómica, y de ahí que el Estado se haya comprometido a adelantar el pago.