POR ISABEL BUGALLAL. A CORUÑA
Miguelanxo Prado (A Coruña, 1958) es uno de los dibujantes españoles más respetados internacionalmente, autor de la multipremiada ‘Trazos de tiza’, de la película de animación ‘De profundis’ y director de ‘Viñetas desde o Atlántico’, uno de los eventos más importantes del mundo del cómic.
–Acaban de nombrarlo académico de Bellas Artes. ¡Enhorabuena!
–Gracias. Es un asunto que me resulta un tanto ajeno y me produce una mezcla de pudor y vergüenza. Me alegra por la normalización y el reconocimiento que supone para el cómic, aunque cuando lo comparamos con otros medios que tienen su misma edad, un siglo, como el cine, vemos que todavía sigue en los márgenes de la cultura.
–¿Y su próximo libro cómo va?
–Desesperadamente lento. El trabajo en cómic es a tan largo plazo, como mínimo un año. Mi media está en dos años y ‘Trazo de tiza’ fue de tres, y con jornadas de ocho horas como mínimo. Es como una carrera de fondo, no llega con salir escopetado, tienes que alcanzar cierto ritmo de trabajo. Este libro es muy largo, 160-170 páginas, cuando el formato tradicional europeo es de 48-64. Ahora se habla de novela gráfica.
–¿Lo que usted hace es entonces novela gráfica?
–Yo voy a hacer lo mismo de siempre, contar una historia con dibujitos y texto. En los años ochenta, cuando empecé, los lectores no estaban acostumbrados a esa extensión, no era común. Hoy es casi al contrario, ahora se impone la novela gráfica de más de 120 páginas.
–¿Su película ‘De profundis’ quedó sumergida?
–Acaba de comenzar su andadura en Portugal, va a ir a los cines este año, y lo mismo puede ocurrir en otros países. El camino por los festivales ya se acabó y la película sigue funcionando muy bien en DVD en España y en el resto de los mercados. Nosotros ya sabíamos que no era una película de sábado por la tarde, una lástima porque en pantalla grande gana muchísimo.
–¿Se siente con ganas de repetir?
–Sí, sí, tengo un par de proyectos, sobre todo uno, que calculo que empezará dentro de dos años, cuando acabe el libro.