Efe. Madrid
El incumplimiento en la normativa de exámenes, las revisiones, el retraso en las notas y los criterios de exigencia encabezan las quejas de los estudiantes ante los Defensores Universitarios, aunque no existen datos globales, y no siempre trascienden fuera del aula.
Las incidencias son un porcentaje muy pequeño en el conjunto del colectivo, pero hay profesores que "acumulan un alto número de suspensos, incluso en eso basan su prestigio", asegura Rosa María Galán, Defensora del Universitario en la Complutense de Madrid (UCM). "Y también hay asignaturas ´hueso´. No sólo es el profesor el implicado, puede haber criterios históricos del departamento en el rigor de determinadas materias dentro de una titulación", añade María Teresa González Aguado, presidenta de la Conferencia Estatal de Defensores Universitarios (CEDU), y "programas complicados en los que el estudiante tarda más en conseguir objetivos".
Bolonia. La adaptación al Espacio Europeo de Educación Superior (Plan Bolonia) exige una mayor vigilancia sobre la calidad de la enseñanza. Casi todas las universidades se han adherido al Programa Docentia de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), para evaluar la actividad docente.
El sistema integra diversos criterios e implica a los estudiantes con cuestionarios donde califican a sus profesores, "como elementos informativos para detectar puntos débiles, y hacer planes de mejora", explica Encarnación Sarriá, vicerrectora de Espacio Europeo y Planificación Docente de la UNED. Puede ocurrir, añade, que asignaturas tradicionalmente ´hueso´ "estén encubriendo una realidad: que no se les da el espacio suficiente en el plan de estudios y que necesitan más horas de trabajo de las programadas".
El fracaso universitario no puede imputarse sólo al alumno, "también depende de cómo tú les enseñes", afirma Rosa Galán. Si esto se repite cada año, "habría que plantearse qué falla: si los estudiantes no vienen a clase, si son aburridas, si les coincide con otras materias, si es necesario cambiar el método de enseñanza o el programa", añadió. b