efe. Córdoba
El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha instalado de forma pionera en Andalucía un dispositivo de asistencia ventricular, conocido como corazón artificial, en un niño de un año y medio, lo que ha permitido que éste mejore de su dolencia mientras espera un corazón para un trasplante.
El cirujano cardiovascular de este centro sanitario Jaime Casares comentó que este sistema evita que el niño deba usar un respirador y tomar medicamentos mientras espera a que aparezca el órgano, por lo que se reduce la posibilidad de deterioro y se mejora ostensiblemente su alimentación y actividad física.
Este corazón artificial es un dispositivo paracardiaco, es decir, colocado fuera de la cavidad torácica, que va conectado al corazón a través de dos cánulas que inyectan sangre oxigenada al ventrículo izquierdo del órgano del niño.
El pequeño presentaba una anomalía en la coronaria izquierda de la arteria pulmonar, conocida como cardiopatía congénita severa, que es muy difícil de detectar, ya que aparece en uno de cada 300.000 niños.
Sin embargo, el empleo de esta técnica no sólo ha mejorado la capacidad respiratoria y alimentaria del niño, sino que también ha abierto un nuevo camino a los pacientes de este tipo, que ahora pueden esperar con mayor seguridad y tranquilidad a que se lleve a cabo el trasplante.
De hecho, tal y como explicó Casares, el uso de este sistema permite una doble posibilidad, que el niño vaya mejorando hasta que se realice el trasplante, o que la mejora sea tal que no haya necesidad de llevar a cabo la intervención y el corazón se recupere. Esta posibilidad, que aún no se ha registrado en ninguna publicación, no es "imposible", según indicó el jefe de Pediatría del Reina Sofía, Juan Luis Pérez, ya que, desde que se implantó el sistema, la mejora del corazón ha sido "espectacular".