efe. Atenas
Tras años de retrasos y polémicas, los monumentos de la Acrópolis de Atenas, un tesoro milenario y de valor incalculable, tienen por fin el marco que se merecen en un nuevo museo que ayer se inauguró con una gran fiesta.
El edificio es un gigante de cristal, hierro, mármol y cemento, que costó unos 130 millones de euros a Grecia y a la UE. En sus tres plantas principales alberga reliquias de hasta 2.500 años de antigüedad encontradas durante diversas excavaciones en la roca sagrada de la Acrópolis.
Alexandros Mantis, responsable del conjunto arqueológico, destacó que el diseño del museo "traslada al visitante a la antigua Acrópolis y a la vida en la antigüedad". A partir de hoy el museo permanecerá abierto durante 12 horas al día de martes a domingo y se esperan unos 10.000 visitantes diarios.
Decenas de jefes de Estado y Gobierno, ministros y altos funcionarios de organizaciones internacionales asistieron a la inauguración de este centro que, según el ministro de Cultura griego de Cultura, Antonis Samaras, "es un catalizador para que regresen las reliquias del templo del Partenón que fueron saqueadas y esparcidas hace 207 años".
Y es que ahora, con las obras terminadas, las autoridades helenas esperan que el museo ayude a ganar la larga batalla para recuperar los restos que fueron trasladados a Londres en el siglo XIX y que Grecia reclama insistentemente. "Es obvio que esperamos que vuelvan los mármoles del Partenón y estamos listos para negociar y que las salas del Museo Británico de Londres que se queden vacías estén siempre llenas con nuestros préstamos a largo plazo", explicó Samaras.