la opinión Málaga
Todos los pueblos y ciudades del Mediterráneo vivieron anoche la noche más mágica del año. La festividad de San Juan llegó con sus tradicionales hogueras, la quema de ´júas´ y la puesta en práctica de los rituales populares para ahuyentar los malos augurios. En Málaga, las playas de la bahía se llenaron de miles de personas que cantaron y bailaron alrededor del fuego, para después disfrutar de los populares baños que presagian un año de buenos augurios. Y de crisis, ni hablar.
Un año más, la playa de La Malagueta se convirtió en el centro de la diversión, con la música como principal protagonista. Los grupos Seguridad Social, Iguana Tango y Pignoise amenizaron esta entrada al verano con sus mejores temas, mientras que en el paseo marítimo Antonio Banderas se quemó el tradicional ´júa´ municipal, dedicado este año a la gripe A. Y llegaron los fuegos artificiales, que fueron lanzados desde el espigón de La Térmica, acompañados también con música.