Daniel herrera Málaga
La plaza de toros de Torremolinos va a acoger el sábado una presentación, al menos, peculiar. Hará su debut con picadores el novillero japonés Taira Nono, afincado en Huelva, que compartirá cartel con el murciano Pablo Belando en la lidia de astados de la ganadería de Genaro Ortega.
Siguiendo los pasos de su compatriota Atsuhiro Shimoyama ´El Niño del Sol Naciente´, este ciudadano de Tokio decidió un día dejarlo todo en su país de origen para probar suerte en el complicado mundo del toro. El hasta entonces pescadero descubrió la Fiesta Nacional española a través de un reportaje de televisión y pisó por primera vez nuestro país en enero de 1997. "Lo primero que hice al llegar al aeropuerto fue comprarme una revista taurina", recuerda el novillero, quien finalmente se asentó en Huelva.
Habrían de transcurrir dos años más, y el 17 de octubre de 1999, con 26 años, por fin pudo sentirse torero tras cortar una oreja a un eral de Los Guateles. El traje se lo había confeccionado él mismo. Pero como a cualquier aspirante a figura del toreo, las cosas no iban a ser sencillas para Taira Nono, quien tuvo compaginar su actividad taurina con la de jornalero.
Plazas costasoleñas como Marbella o Mijas ya han podido ver en acción a este ejemplo de amor por una tradición, por muy lejana a sus orígenes que sea. Así, Taira es algo así como un luchador de sumo malagueño en Japón, un ´bicho raro´ que ha demostrado un gran tesón hasta llegar a este reto.
Precisamente en Huelva fue donde su carrera sufrió otro golpe de efecto. Desesperado ante la imposibilidad de torear, decidió lanzarse como espontáneo ante una res de José Luis Pereda el 5 de septiembre de 2001. El ´maletilla japonés´ provocó todo un revuelo mediático en su país, hasta el punto de que una mujer le mandó un email para mostrarle su admiración. Hoy es su esposa. La boda, cómo no, según el rito nipón y oficiada por el embajador de Japón, tuvo lugar en la plaza de toros onubense.
Tras varias temporadas en las que su actividad taurina se ha visto muy reducida, el novillero japonés no ha cesado en su preparación, por lo que asegura que está perfectamente preparado para convertirse el próximo domingo en el primer oriental que debuta oficialmente con picadores. Pero amenaza con no cejar en su empeño y sueña con una alternativa ofrecida por Morante de la Puebla, José Tomás o Enrique Ponce. El marco perfecto sería ´su plaza´ de Huelva.