efe Buenos Aires
La afición de los japoneses por otras culturas es una de sus señas de identidad. En España es bien conocida la atracción que el flamenco ejerce entre los ciudadanos nipones, grandes admiradores del arte jondo. Por ello no resulta del todo descabellado que una pareja japonesa se adjudicara ayer en Buenos Aires la primera final de la VII edición del Campeonato Mundial de Baile de Tango, dejando en segunda posición a los colombianos Edwin León y Jennifer Arango.
Los ganadores fueron el matrimonio Hiroshi y Kyoko Yamao, quienes se impusieron en la categoría de ´Tango Salón´, basada en el baile como un hecho social y cultural de origen porteño.
El jurado valoró "la destreza y el sentimiento" de los japoneses, quienes llegaron como favoritos a la instancia decisiva de esta especialidad tras su notable labor en las semifinales del pasado viernes, en las que habían obtenido una puntuación promedio de 8,65, la más alta otorgada en el transcurso de la competición.
Completaron el podio, en tercer lugar, los argentinos Jorge Mariño y Sara Parnigoni, en tanto que el cuarto puesto quedó para los italianos Mauro Zompa y Sara Masi. La final, disputada en el estadio Luna Park ante unas 6.000 personas y con la participación de 40 parejas, estuvo matizada por un recital de los cantantes Julia Zenko y Chico Novarro. Hoy será el turno de la final de la especialidad ´Tango Escenario´, que resalta el espectáculo que origina esta música. Cerca de mil bailarines procedentes de 25 países participaron en esta edición del Campeonato Mundial de Baile de Tango.