Por A. Guillén. Málaga
Las obras del artista malagueño Daniel Quintero y el rondeño Joaquín Peinado fueron una de las últimas colecciones vistas en el Palacio del Obispo de Málaga. El comienzo de las obras en el Palacio de la Aduana, para su adaptación en sede del Museo Provincial de Málaga, que albergará las secciones de Bellas Artes y Arqueología, obligó al traslado de los fondos artísticos de la pinacoteca malagueña a las instalaciones del Episcopal, donde permanecen guardados en los almacenes desde entonces.
Pero esta etapa de ´tranquilidad´ expositiva se va a acabar. Según fuentes, la Junta de Andalucía prevé organizar el traslado de la colección del Bellas Artes a la sede temporal que se ha preparado en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA), en estos meses de otoño. Este edificio albergará el acervo histórico-artístico del Museo de Málaga hasta la inauguración del edificio definitivo en el Palacio de la Aduana.
De esta forma, el Palacio Episcopal reabrirá la temporada expositiva a finales de año con la exposición ´Ars Delineandi o el Arte de Dibujar´, que ha sido exhibida este verano en el Palacio de Carlos V de Granada.
La muestra, producida por la propia Consejería de Cultura, reúne un conjunto artístico formado por más de setenta dibujos realizados por treinta artistas entre los siglos XVI al XX. Entre los autores que se podrán contemplar en Málaga destacan el genio de la plaza de la Merced, Pablo Picasso, Pedro Campaña, José Ribera, Alonso Cano, Joaquín Sorolla, Manuel Ángeles Ortiz, Daniel Vázquez Díaz, Mariano Fortuny, Ignacio Zuloaga, Lucas Valdés o Rafael Zabaleta. La colección agrupa una cuidada selección de los dibujos procedentes de los seis principales museos gestionados por la Consejería de Cultura, concretamente, los de Cádiz, Jaén y Málaga y los de Bellas Artes de Córdoba, Sevilla y Granada. Entre las piezas están documentos, fotografías, libros o grabados.
El Palacio Episcopal ofrecerá desde finales de este año la posibilidad de disfrutar de una ocasión no muy frecuente: la de poder acceder a la obra gráfica de grandes maestros de la pintura que, por lo general, están reservadas y ocultas a los ojos del visitante, y al mismo tiempo conocer su maestría a través del sutil trazo de un dibujo.