la opinión. Zúrich / Ginebra
El cineasta franco-polaco Roman Polanski se encuentra detenido a la espera de su extradición a Estados Unidos después de que las autoridades suizas ejecutaran el sábado una orden de arresto que pesaba en su contra desde hace más de 30 años y le detuvieran en el aeropuerto a su llegada a Suiza, donde iba a participar en el Festival de Cine de Zúrich.
Según informaron desde el Ministerio de Justicia helvético, Polanski está detenido a la espera de su extradición en relación por la orden de arresto que EEUU emitió contra él en 1978 por evadir los términos acordados tras declararse culpable de mantener relaciones sexuales con la entonces menor de edad Samantha Geimer, aunque puede apelar, añadieron las mismas fuentes.
Polanski, autor clave del cine contemporáneo, tienen un halo de genio maldito que le persigue desde que en 1969 fuera asesinada su esposa embarazada y fuera acusado de violar a una menor, caso éste por el que ha sido detenido en la ciudad suiza de Zúrich. Cineasta inquieto y versátil, atormentado por los horrores de la Segunda Guerra Mundial, este francés (París, 1933) de origen polaco, no pisa EEUU hace 30 años, ni siquiera cuando recibió el Oscar al mejor director por ´The Pianist´.
Y es que, contra Polanski pesa una orden de detención desde 1978, tras ser detenido un año antes en Beverly Hills acusado de violar a Gaimer, de 13 años, en la residencia de Jack Nicholson mientras éste se encontraba ausente. El cineasta se declaró culpable de haber mantenido relaciones sexuales con la menor, pasó 42 días en prisión bajo evaluación psiquiátrica y, estando en libertad condicional, se fue del país antes de conocer el fallo del juez, para nunca volver.
El Tribunal Superior de Los Ángeles desestimó el pasado mayo, de manera definitiva, la petición de los abogados de Polanski para sobreseer los cargos por abuso sexual.
Mandato. Un portavoz del ministerio de Justicia suizo aseguró que su país no hizo más que cumplir con una orden de arresto internacional. "No hay razones para no ejecutar un mandato de arresto internacional válido", aseguró Guido Balmer, portavoz del ministerio, que confirmó que la orden de búsqueda y captura internacional fue lanzada en el 2005 por EEUU, y que la orden de arresto original data de 1978.
Su detención ha generado malestar en Francia, país del que también tiene la nacionalidad. Así, el ministro de Educación, Frédéric Mitterrand, señaló que ha recibido la noticia con "estupor". Además, aseguró que ha hablado de ello con el presidente galo, Nicolas Sarkozy, "quien sigue el caso con la mayor atención y comparte el deseo de una resolución rápida de la situación". No obstante, Mitterrand afirmó que no quiere "inmiscuirse en un proceso judicial muy antiguo y dar lugar a apreciaciones exageradas", aunque lamentó "de la forma más viva que se someta a una nueva prueba a quien ya ha sufrido tantas".