la opinión. Madrid
Parece que la sanidad española está cada vez peor valorada. De hecho, el Sistema Nacional de Salud (SNS) baja tres posiciones y se sitúa en el número 21 en la lista de los mejores sistema de salud europeos de 2009, presentada ayer en Bruselas. Algunos aspectos negativos que dejan a España en esta posición son los relacionados con los derecho del paciente o la calidad de los servicios sanitarios online, categorías consideradas fáciles de mejorar.
En el índice elaborado en el Euro Health Consumer Index (EHCI) de este año, España sale perdiendo y se descuelga del grupo de los 20 primeros sistemas de salud del continente europeo. Y es que sólo consigue 630 puntos de los 1.000 posibles. De esta forma, el estudio sitúa a España por detrás de países como Hungría y con una puntuación similar a la de muchos países del Este de Europa.
Entre otras, el SNS puntúa bajo incluso en algunas categorías consideradas fáciles de mejorar, como derechos del paciente e información o e-health –la calidad de los servicios sanitarios on-line–. "En España, el sistema de salud se deteriora año tras año, rindiendo muy por debajo de lo que se podría esperar", aseguró el doctor Arne Bjornberg, director del estudio. "El sistema de salud publico en España parece incapaz de desarrollar una estrategia para mejorar el acceso y la calidad de los servicios que ofrece", agregó. En el puesto más alto de esta lista se encuentra, por segundo año consecutivo, Holanda, con un total de 875 puntos. A continuación, completan el ranking Dinamarca e Islandia, con 819 y 811 puntos respectivamente.
En el Gobierno no están de acuerdo con los resultados del informe. Según explicaron fuentes de Sanidad, este índice tiene "un valor muy relativo", ya que reúne datos "de diversos estudios, publicaciones y fuentes, en ocasiones no respaldados por estadísticas oficiales, proceden de fuentes no contrastadas". Además, este informe, realizado cada año desde 2005 por Health Consumer Powerhouse, una empresa privada, contempla la sanidad "no tanto como un derecho, sino como un negocio, un bien de consumo", sin tener en cuenta el modelo de sistema existente en cada país, apuntó el Ministerio de Sanidad.