EFE. MADRID
Dos de cada tres españoles consideran que la información proporcionada sobre la gripe A ha generado una alarma social innecesaria, aunque más del 70 por ciento se muestran preocupados por la posibilidad de enfermar. Mientras tanto, aunque la fecha concreta de comienzo de la vacunación contra el virus sigue siendo una incógnita, la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, afirmó ayer que está previsto que empiece "antes de que finalice octubre".
La encuesta nacional presentada ayer por la Fundació Josep Laporta, realizada a 1.500 españoles mayores de 18 años, evalúa el "Conocimiento y las actitudes de los españoles en torno a la gripe A". El estudio confirma que seis de cada diez españoles creen que la información proporcionada es buena o excelente, a la vez que el 63,2 por ciento cree que las autoridades ocultan información relevante.
Además, a tres de cada cuatro españoles les preocupa enfermar o que uno de sus familiares cercanos enfermen de gripe A en los próximos doce meses, aunque más del 86 por ciento no ha cambiado sus hábitos o costumbres para evitar el contagio. "Se ha generado alarma, pero afortunadamente los ciudadanos no están actuando con alarma, aunque sí sería adecuado lavarse las manos con más frecuencia de lo habitual, algo que sólo hace el 40 por ciento", explicó el doctor y director de la Fundació Josep Laporte, Albert J.Jovell.
Conocer los riesgos. Sobre el conocimiento real de los factores de riesgo de la nueva gripe (obesidad, embarazo, niños, enfermos crónicos, asma), el estudio confirma que más del 90 por ciento de los españoles los conoce. Más de un 80 por ciento reconoce los síntomas, pero tan sólo el 18 por ciento identifica la fiebre menor de 38 grados como uno de éstos, y sólo el 60 por ciento atribuye las molestias digestivas a la nueva gripe.
La subdirectora de la Fundació Josep Laporte, María Dolors Navarro, destacó que el 86 por ciento de los españoles apoyaban la decisión gubernamental de no retrasar el inicio del curso escolar pero hay un 30 por ciento de los padres que llevarían a sus hijos a la escuela con casos de gripe, "probablemente porque no tengan a nadie que pueda ocuparse de ellos", dijo.